– Al salir de la cárcel de Fray Luis de León (Renacimiento).
– Soneto a una nariz de Francisco de Quevedo (El Barroco).
– Olas gigantes de Gustavo Adolfo Bécquer (Pre-Romanticismo).
– El Prisionero. (Romance tradicional).
Ni que decir tiene que los aplausos, vivas y bravos se repitieron después de cada interpretación y que el entusiasmo fue “in crescendo”, a lo largo de toda la actuación. Queremos agradecerle, a este juglar de nuestro tiempo, el entusiasmo y la maestría con que nos obsequia, así como reconocer la belleza y la expresividad de su voz. Gracias, maestro,y esperamos volver a contar con su presencia antes pronto que tarde.
Departamento de Lengua castellana y Literatura.


