El sentado

Soy la menor de cuatro hermanos, y cuando llegaban estas fechas era costumbre que mi madre y mis hermanos mayores montaran el belén. A mí, como era pequeña y algo torpe, no me dejaban tocar nada ya que parece ser que lo rompía casi todo. Lo único a lo que tenían acceso mis dedos era a colocar los patos encima del río, las ovejas al lado de los pastores, y el ángel encima del portal.
Seguramente creeréis que era muy fácil lo que me tocaba hacer, pero ya os he dicho que era bastante torpe, así que siempre tenía problemas con el dichoso ángel. Por más que lo ponía una y otra vez enganchado encima del portal, el angelito en cuestión siempre se caía. Después de colocarlo un montón de veces, me puse roja como un tomate y, furiosa, le grité que ya estaba bien, que era tonto y que no sabía estar donde debía.
Entonces mi madre me oyó; se acercó y me dijo que a ese ángel, precisamente a ese ángel, estaba muy mal hablarle así. Mi madre me dijo que se llamaba “Rastro de Dios”, me sentó en la falda y me contó su historia. ¿Quieres oírla?


RASTRO DE DIOS (Montserrat del Amo – Adaptación)

Cute cartoon angel holding a star. Christmas cartoon. Vector illustration isolated.

Hace mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que ya casi nadie se acuerda, Dios estaba aburrido, aburrido de estar tanto tiempo solo, mano sobre mano, así que decidió un buen día empezar la creación.
Lo primero que hizo fue crear los ángeles y los arcángeles. Los arcángeles eran como si fueran los capitanes, los que escuchaban lo que decía Dios y luego mandaban y organizaban todo.
San Miguel era el que mandaba más. Él se fue encargando de poner el nombre de todos los ángeles en una lista, para saber cuántos había y qué trabajo tenía que realizar cada uno de ellos. Y así fue poniendo a cada uno un nombre propio, hasta que no quedó sino uno, un ángel pequeño que casi no sabía volar.
San Miguel había encargado a un ángel grande y fuerte que le enseñara a volar, pero todo fue inútil. Entonces san Miguel le dijo que se fijara en Dios.
– ¿Ves que cuando Dios camina, detrás queda como un camino brillante de polvo luminoso? Pues tú camina por el caminito brillante, es el rastro de Dios. Así no hará falta que vueles ni tampoco te caerás.

Y entonces san Miguel decidió que el ángel pequeño se llamaría “Rastro de Dios”, y así lo apuntó en su lista.

“Rastro de Dios” estaba muy contento y feliz siguiendo los pasos de Dios, pero a veces, si Dios paraba, él iba despistado mirando el suelo… ¡Y se chocaba! O miraba alrededor y se salía del camino y empezaba a caer y a caer… Hasta que un ángel más grande y más fuerte lo cogía en volandas y lo colocaba otra vez en su sitio.
Y dijo san Miguel: «Pon atención, ‘Rastro de Dios’, no te alejes de su rastro porque Dios está por crear el mundo, y los hombres le darán mucho trabajo, y si tú caes quizá no podrá mandar un ángel a recogerte». San Miguel cuidaba a “Rastro de Dios”, pensando que no sabría estar el angelito solo, perdido en el espacio. ¡Un ángel tan pequeño que no sabía ni siquiera volar…!
“Rastro de Dios” respondió que sí, que sabría estar atento, y desde entonces siguió a Dios a todas partes muy de cerca, sin distraerse ni siquiera un momento para no perder el sendero de la luz que dejaba a su paso.
Por esto vio muy bien cómo Dios creó el primer día, el Cielo y la Tierra. Entonces, “Rastro de Dios”, que se fijaba mucho y quería aprender a decir bien todas las palabras, comenzó a decir: “ci… ci… ciel… cielo… cielo…”

Un ángel de esos que tienen mal genio le dijo muy enfadado que se estuviera callado porque molestaba a todos, y que no era necesario repetir tantas veces la palabra “cielo” porque era muy fácil de aprender.
San Miguel preguntó qué cosa estaba sucediendo, y aunque hizo callar a “Rastro de Dios” no lo regañó porque, a fin de cuentas, era el más pequeño de todos los ángeles y se necesitaba tener paciencia con él. Se marchó moviendo lentamente las alas y pensando que un angelito así de torpe serviría de poco.
Y Dios continuó creando el mundo. Hizo millares de estrellas que lucían bellísimas en su mano, llena de luz. Todos los ángeles trabajaban colocando las estrellas donde Dios les indicaba. Todos volaban de un sitio a otro; todos… menos “Rastro de Dios”, porque san Miguel le había dicho que no se moviera, ya que se podía perder, y sería difícil buscarlo entre tantas cosas que Dios había creado.
Millares de ángeles iban y venían, y cuando veían a «Rastro de Dios» con las alas plegadas sonreían con superioridad, pensando: «No servirá nunca de gran cosa un ángel que no puede volar bien», y continuaban colocando estrellas en el firmamento.
En un instante todas las estrellas estuvieron en su lugar. El cielo era de verdad bellísimo. Todos los ángeles se giraron hacia Dios esperando nuevas órdenes.
Y entonces se dieron cuenta de que no habían acabado todavía: faltaba aún una estrella por colocar. Era una estrella blanca, no muy grande, y Dios la tenía en su mano derecha. Los ángeles empezaron a preguntarse dónde la habría de colocar Dios si el cielo ya se encontraba lleno de estrellas y estaban tan bien colocadas que parecía imposible cambiarlas de lugar por una más.
Y un ángel dijo: «Esa estrella sobra, necesitará tirarla».
Dios, en silencio, bajó la mano derecha cerca de donde estaba «Rastro de Dios», que lo miraba embobado. Dios se inclinó y le entregó la estrella.
«Rastro de Dios» la cogió con muchísimo cuidado para no dejarla caer. Pensó que debía sostenerla solo por un momento mientras Dios le decía a un ángel, mucho más despierto, más bello y más fuerte que él, que la colocara; pero Dios no dijo nada, viendo que todo estaba en su lugar.
La estrella no era muy grande, pero “Rastro de Dios” era tan pequeño que, así de pie como estaba, casi no la podía sostener. Era necesario sujetarla con mucha seguridad. ¿Qué habría dicho san Miguel si la hubiera dejado caer? Comenzó a doblarse, a doblarse hasta quedarse con los pies extendidos y la estrella sobre las rodillas. ¡Así! ¡Muy bien! Se había sentado sobre una nube. Sentía una bella calidez muy agradable y una gran luz. Apenas podía ver nada, porque la estrella se lo impedía, pero no le importaba porque estaba cumpliendo un encargo de Dios.
Y por fin llegó el séptimo día. Ya había finalizado la creación y todos estaban agotados, así que Dios dijo que ya estaba bien, que era domingo y que había que descansar.
Y la creación poco a poco fue evolucionando. Y surgieron los hombres y cada vez había más y más hombres en la tierra, así que los ángeles no paraban de trabajar, ayudando a las distintas civilizaciones que iban surgiendo.
Comenzó un ir y venir del Cielo a la Tierra y de la Tierra la Cielo; se podía sentir a todas horas el vuelo de los ángeles. Todos estaban muy atareados y ninguno se ocupaba de “Rastro de Dios”, que estaba ahí, sentado desde el inicio del mundo con su estrella bajo el brazo, firme, firme para no dejarla caer, sentado en su nube celestial.
“Rastro de Dios” no se desesperaba. Miraba lo que podía por sobre su estrella y escuchaba las palabras que decían los ángeles cuando pasaban. A fuerza de verlo así ninguno lo llamaba ya “Rastro de Dios” sino “el Sentado”, y así olvidaron su verdadero nombre.
Como “el Sentado” estaba en el camino principal que unía la Tierra con el Cielo, los ángeles que llegaban de la Tierra adquirieron la costumbre de sentarse un rato junto a él, y contarle historias de la Tierra y los hombres. “El Sentado” estaba maravillado de la evolución de la Tierra y le parecía que los otros ángeles eran muy listos y valientes. Era una suerte que Dios le hubiera dado un encargo tan fácil como aquello de vigilar una estrella, porque así, sentado como estaba, no había peligro de que se cayera y Dios podía venir a recogerla cuando quisiera.
Pasaron los siglos y llegó la primera Navidad. Todo estaba preparado. San Miguel había mandado un ángel que se ocupara del musgo y la paja que debía servir de cuna al niño Jesús. También había buscado un buey y un asno para que con su aliento calentaran el establo. Los ángeles en el cielo estaban venga ensayar canciones y villancicos de Navidad. Llegó el 24 de diciembre y san Miguel fue a Dios y le dijo que estaba todo listo, que si podían empezar ya con la Nochebuena, lo de avisar a los pastores, los ángeles cantando… y todo eso.
Entonces Dios dijo que todo estaba muy bien, pero que faltaba una cosa. San Miguel se puso rojo como un tomate. ¿Qué había olvidado en una noche tan importante? Estaba el pesebre, el asno, el buey, los ángeles cantores… ¿Qué faltaba? ¡Ohhh! ¡Faltaba la estrella! ¡La estrella de los Reyes Magos!
San Miguel dio orden de ir a coger la estrella más bonita del cielo, pero Dios dijo que no, que ni hablar, que no se podía utilizar algo usado, que tenía que ser una estrella nueva y que él ya la había creado.
¿Qué ya la había creado? San Miguel fue al lugar donde estaban las cosas nuevas que aún no se habían utilizado. Estuvo buscando y revolviendo… pero no encontró ninguna estrella. Regresó desalentado, con la cabeza baja, ante Dios.
Sí, él la había creado, y se la había dado a un ángel para que la estrenara esa noche.
-¿A un ángel? ¿A qué ángel?
San Miguel buscó en su lista de ángeles. La lista estaba desgastada, vieja, llena de pliegues a fuerza de sacarla y guardarla.
-Y ¿cómo se llamaba el ángel?
Dios, que lo sabe todo, le dijo que se llamaba “Rastro de Dios”.
San Miguel comenzó a recorrer la lista con el dedo, pero tardó muchísimo en encontrar el nombre porque era el último de todos. Estaba escrito “Rastro de Dios”, pero al lado no había señal alguna, como si no hubiera trabajado nunca. Pensó que dónde se habría metido ese ángel que ni siquiera lo recordaba.
Estaba así, tratando de recordar, cuando un ángel se le acercó y le dijo unas palabras al oído. A san Miguel se le alegró la cara y respondió: “¡Ah, sí, ahora lo recuerdo! ¡Es “el Sentado!”.
Dios, al oírlo, sonrió. Se dirigieron todos a donde estaba “Rastro de Dios”, sentado con su estrella en las rodillas desde el inicio del mundo.
Nuestro ángel empezó a temblar, pensando que qué habría hecho cuando todos todos, incluido Dios, venían hacia él.
Tartamudeando dijo que no había hecho nada, que no se había metido en ningún lío y que tampoco se había movido de la nube. Tenía los ojos arrasados de lágrimas. Sin duda, si había hecho algo malo había sido sin querer…
San Miguel le dijo que se tranquilizara, que no había hecho nada malo, muy al contrario, había hecho muy bien su trabajo, había guardado la estrella de los Reyes Magos y ahora tenía que utilizarla. San Miguel desplegó un gran mapa y le explicó al “Sentado” el recorrido que tenía que hacer volando. Tenía que llevar la estrella con mucho cuidado por todo el cielo de oriente, guiando a los Reyes Magos al Portal de Belén.
“El Sentado” empezó a gemir. Apenas entendía nada de lo que le decían. ¿Cómo iba él a volar por el cielo con una estrella? ¿Pero es que no se acordaban de que no sabía volar y se caía? Tendrían que mandar a otro ángel.
Entonces Dios se acercó, le sonrió y entonces “el Sentado” dejó de tener miedo. Sí. Todo iba a salir bien.
Dios puso al pequeño ángel en su palma de la mano y sopló. Era un soplo ligero, suave pero profundo. “Rastro de Dios” voló con ese soplo a través de todo el cielo de oriente y mientras volaba, la estrella dejaba una estela de puntos de luz. Los Reyes Magos vieron la estrella, y se pusieron en marcha hacia Belén. Le llevaron sus regalos al niño Jesús. Oro, incienso y mirra.
“Rastro de Dios”, volando, volando, llegó al portal de Belén, y allí se quedó.
Así que ya sabéis. Cuando veáis un belén fijaos bien en el ángel que está encima del portal, es “el Sentado”, el ángel más pequeño y más torpe de toda la creación. Dadle las gracias, porque gracias a él tenemos la estrella de la Navidad, y los Reyes… y los regalos.
Y colorían colorado, este cuento navideño se ha acabado.

19 comentaris

  1. Sergio

    M’ha semblat un conte divertit, jo crec que es pot explicar a tothom ja que és infantil o per a tots els públics. Potser si que és una mica llarg i em sembla que el primer de la nena no s’assembla molt a això de la tot el altre que fica a la història de l’àngel rastre de déu, potser jo per ficar Totes li estrelles confiaria en el perquè és com família però per tota la resta em sembla un bon i bonic conte que com he dit abans es pot explicar a tots els públics. Gràcies per fer contes tan entretinguts

  2. Sergio Marqués Aldana

    HOLA ROSA!!!!!!

    M’ha semblat un conte divertit, jo crec que es pot explicar a tothom ja que és infantil o per a tots els públics. Potser si que és una mica llarg i em sembla que el primer de la nena no s’assembla molt a això de la tot el altre que fica a la història de l’àngel rastre de déu, potser jo per ficar totes les estrelles confiaria en Rastre De Déu perquè és com família però per tota la resta em sembla un bon i bonic conte que com he dit abans es pot explicar a tots els públics, la meva part preferida es quan déu li dona la estrella aquella a Rastre De Déu i es queda assegut per sempre. Gràcies per fer contes tan entretinguts.

    ADEU ROSA!!!!!

  3. Pol García Esquerda

    Buenas tardes Rosa,

    A mí este cuento me ha parecido muy entretenido aunque ya lo había oído a parte de escucharlo. Se me ha hecho muy pesado hacia el final ya que es bastante largo, pero vale la pena leerlo.
    Mi parte favorita es cuando Rastro De Dios va siguiendo a Dios y despistado y torpe como es él, se iba cayendo del camino y Dios tenía que mandar a algún ángel a por él. Este cuento lo recomiendo a todas las personas que quieran saber como se hizo el mundo y el Belén.

  4. Lihuen Suyai Marican Martinez

    Hola Rosa, buenas tardes!

    A mi, personalmente este cuento se me ha echo muy entretenido, es un cuento para todos las edades y te entretiene tanto si eres adulto como si eres menor. Si que es verdad que es un poco largo pero también te metes mucho en la historia y te dan muchas ganas de leer más situaciones como estas y saber que otras anécdotas ha vivido Dios creando el mundo o por ejemplo, que criterio tomaba a la hora de ponerle nombre a algo, como, ¿ Por que al cielo le ha puesto ¨Cielo¨? Y ¿ Por que a la Tierra le ha puesto Tierra? Son cosas que me dan mucha curiosidad y creo que para mí sería simplemente imposible decidirme. El resto todo bien me ha gustado la introducción porque le da mucho sentido y también cuenta un poco de que va la historia.

    Gracias, hasta luego.

  5. Lidia carrillo Dias

    Buenos días Rosa,

    Este cuento me ha parecido muy interesante y entretenido. Creo que es un cuento muy bueno para contarlo en Navidad más específicamente en la noche de reyes ya que el cuento se basa en que la estrella sobrante ayuda a los reyes magos del Oriente a poder llegar a ver al niño Jesús. Mi parte favorita es cuando Rastro de Dios (el sentado)va persiguiendo a Dios liándola. Creo que Rastro de Dios me representa bastante porque soy bastante torpe. Creo que este cuento es un poco largo y puede llegar a ser pesado. Este cuento enseña una monaleja, si confías en ti mismo/a puedes conseguir lo que quieras. Me parece muy mal que menosprecien a Rastro de Dios por ser más topre y no poder volar, envez de ayudarlo a ser mejor lo menosprecian.
    La introducción del cuento está muy bien porque cuenta un poco la historia y se entiende muy bien. Creo que es un cuento apto para todas las edades y es muy divertido y entretenido.

  6. Lidia carrillo Dias

    Buenos días Rosa,

    Este cuento me ha parecido muy interesante y entretenido. Creo que es un cuento muy bueno para contarlo en Navidad más específicamente en la noche de reyes ya que el cuento se basa en que la estrella sobrante ayuda a los reyes magos del Oriente a poder llegar a ver al niño Jesús. Mi parte favorita es cuando Rastro de Dios (el sentado)va persiguiendo a Dios liándola. Creo que Rastro de Dios me representa bastante porque soy bastante torpe. Creo que este cuento es un poco largo y puede llegar a ser pesado. Este cuento enseña una monaleja, si confías en ti mismo/a puedes conseguir lo que quieras. Me parece muy mal que menosprecien a Rastro de Dios por ser más topre y no poder volar, envez de ayudarlo a ser mejor lo menosprecian.
    La introducción del cuento está muy bien porque cuenta un poco la historia y se entiende muy bien. Creo que es un cuento apto para todas las edades y es muy divertido y entretenido.

    Hasta luego 🙂

  7. Nil Oller

    Hola Rosa,
    Este cuento me ha parecido interesante, aunque para mi es bastante largo. Creo que para adolescentes y adultos esta bien, pero para niños pequeños se les haría largo. Aunque en Navidad, con la ilusión que tienen. en la escuela o montando el belén se les podría contar y les gustaría bastante.
    Mi parte favorita es cuando “el sentado” ha pasado de ser un ángel muy torpe y que no hace nada a ser el ángel que nos ha dado los reyes magos y los regalos.
    Me ha gustado también la estructura del cuento por que empieza en primera persona explicando que ella es muy torpe y después cambia a la explicación que la madre le da sobre el ángel, lo que hace que este cuento sea bastante interesante

  8. Adrian Hernandez

    Hola Rosa!!
    Este cuento me ha parecido muy interesante pero lo malo que es muy largo pero es muy entretenido a la vez, en navidad lo contaría con la familia en la noche de reyes o en nochevieja al acabar de cenar con toda la familia este cuento lo entenderán todas las personas de cualquier edad.
    Cuando lees este cuento no puedes parar de leerlo por la intriga de leer más.
    Mi parte favorita de la historia es cuando el estado iba liandola y también cuando el rastro de Dios se iba cayendo y Dios tenía que mandara algún ángel a por el.
    Esta historia me ha gustado mucho por que es muy divertida y muy graciosa
    Adiós Rosa!!

  9. Izan Valentin Clager Sanchez

    Hola Rosa¡¡¡
    Este cuento me ha gustado mucho, es muy bonito y nos enseña una historia de la Navidad y el año que viene por esas fechas al ver al Ángel en el belén nos acordaremos de este cuento. El vocabulario es sencillo y se entiende muy bien para niños pequeños y para adultos.
    Mi parte favorita es cuando Dios le da su misión de ir a llevar la estrella mas pequeña , volar por todo oriente y dejarla en el portal de Belén. Este cuento me ensaña que todos somos iguales y que hay que dar una oportunidad a todos los niños y las niñas de este mundo porque aun que un momento seas torpe no lo vas ha ser toda la vida. En este cuento Dios creyó en Rastro de Dios.
    Lo que no me ha gustado es que los otros ángel durante todo el cuento no lo ayudaron ni lo enseñaron a volar e incluso San Miguel no se acordó de el al final de la historia.
    Me ha gustado mucho este cuento.
    Izan Clager Sanchez

  10. Eric Barba Matias

    A mi me ha parecido un buen cuento sobre el significado de la navidad y la creación del universo, Dios el creador del universos con la ayuda de los angeles, mi parte favorita es cuando Dios le entrega la estrella a ”rastro de Dios” para que el pueda hacer algo y poder ayudar a los angeles y a Dios. Éric Barba Mtias

  11. Pablo Gascón Rosal

    Hola, Rosa.

    Este cuento me ha parecido bastante entretenido y por supuesto para todos los públicos, aunque seas un adulto como si eres un niño en mi opinión este cuento te encantará. Yo creo que este cuento estaría más ubicado para fechas navideñas. Mi parte favorita es cuando Rastro de Dios se pone a perseguirle torpemente. E general el cuento es perfecto y no le cambiaría nada a parte de que es un poquito largo y al cabo de un tiempo acaba haciéndose un poco pesado pero aún así me ha encantado, espero que nos traigas más libros como este.

    Adiós Rosa,

    Pablo

  12. Laura Ferrando

    Buenas tardes Rosa.

    Este cuento me ha parecido muy entretenido y es super interesante para contarlo en Navidad. Mi parte favorita ha sido cuando Dios le hacía volar a Rastro de Dios con un soplido y el colocaba la estrella la cual nos ha dado la Navidad.
    En general este cuento me ha encantado y ojalá tengas más cuentos como este para contarnos.

    Un fuerte abrazo.

    Laura

  13. Ingrid Guijarro Viudez

    Hola Rosa. Sinceramente este cuento me ha parecido por una parte interesante y por la otra muy inspirativo y bonito. A mi lo que me ha dado a entender es que nunca hay que rendirse. La parte que mas me ha gustado ha sido la explicación de la historia de la Navidad, me ha parecido interesante e inspiradora. Por otra parte, la parte que menos me ha gustado ha sido cuando los otros ángeles ignoraban al pequeño ángel, pues él necesitaba aprender a volar y a desplazarse y ellos no hacían absolutamente nada al respecto. En resumen, recomiendo este cuento tanto para mayores como para menores, es muy bonito y tiene una trama algo emotiva que por algún motivo te incita a seguir adelante. Espero que le haya gustado mi opinión sobre este cuento. ¡Adiós!

  14. Sergio Marqués Aldana

    HOLA ROSA !!!!!!

    Me ha parecido un cuento divertido, yo creo que se puede explicar a todo el mundo ya que es infantil o para todos los públicos. Quizás si que es un poco largo y me parece que el primero de la niña no se parece mucho a lo de la todo el otro que mete en la historia del ángel rastro de dios, tal vez yo para meter todas las estrellas confiaría en rastro De Dios porque es como familia pero por todo lo demás me parece un buen y bonito cuento que como he dicho antes se puede explicar todos los públicos, mi parte favorita es cuando dios le da la estrella aquella a rastro De Dios y se queda sentado para siempre. Gracias por hacer cuentos tan entretenidos.

    ADIOS ROSA !!!!!

  15. Lucía Señas Cano

    Hola Rosa,

    Me ha gustado mucho el cuento. Me ha parecido entretenido, interesante y fácil de leer.
    En las próximas Navidades cuando montemos el belén, aprovecharé para explicar este cuento a mi familia. Cada año cuando veamos al ángel encima del portal nos acordaremos de “Rastro de Dios” o “el Sentado”.
    La parte que más me ha gustado ha sido cuando Dios le entregaba la estrella a “Rastro de Dios”. Al final el ángel que parecía más torpe, tuvo un papel importante. Dios le dio la confianza que necesitaba para hacerlo bien.

    Gracias por el cuento.

    Saludos

  16. Ayoub El Yamlahi Rougui

    Hola Rosa

    Me a gustado mucho el cuento, es entretenido y divertido, en navidad reuniré a toda mi familia y les contare el cuento. Rastro de dios tuvo un papel muy importante y Dios confiaba en el. Mi parte favorita a sido cuando Dios le dio la estrella a Rastro de dios y se quedo esperando. Esta noche le contare este cuento a mi hermana pequeña y seguramente le va a gustar mucho como a mi. Yo cambiaria lo de que Rastro de dios pudiera volar sin que Dios le ayudase y también que el cuento fuera un poco mas corto porque seguro que mas de un niño se aburriría.

    Adiós

  17. Daniel González Reyes

    Hola Rosa
    Este cuento me ha parecido muy interesante y muy bonito creo que es mas bonito aun contarlo el día de navidad el año que viene se lo contare a mis primos pequeños y a los grandes también. Mi parte favorita ha sido cuando el estado iba liándola y también cuando el rastro de Dios se iba cayendo y Dios tenia que mandara algún ángel a por el.
    Esta historia me ha gustado mucho y es muy divertida.
    Adiós Rosa

  18. Irene Salguero Gómez

    Hola Rosa, soy Irene Salguero de 1ºA.
    Vengo a comentar el cuento de “El Sentado”. Sinceramente me gusto bastante y creo que para contárselo a los niños para que puedan aprender valores y que no critiquen solo por lo que ven en el exterior. Yo en navidad ponía un belén de pinipón que me regalaron en reyes, y la verdad había veces que me preguntaba qué y quien era el ángel que estaba arriba del belén, y gracias al cuento que nos contaste un jueves me respondiste a mi pregunta. Mi opinión sobre el libro: Es un libro entretenido y por si quieres leer un rato pues no viene mal. Otra cosa que te quería decir es que yo siempre te pido los cuentos en las clases porque si un día estoy en mi casa y no tengo nada que hacer pues me pongo a leer. Si es verdad que no suelo leer, pero no es porque no me guste, si no que me cuesta engancharme, se me es difícil encontrar un libro que me guste mucho. El último libro que he leído se titula “Sé más tú”, es un libro de una Yutuber que me gusta mucho y habla del el bulling que sufrió en el instituto. Te lo recoiendo.
    Hasta pronto Rosa.
    Salutaciones de Irene Salguero Gómez 1ºA.

  19. Mohamed

    Hola Rosa
    Este cuento me ha parecido muy bonito y muy interesante , el año que viene en navidad se lo contaré a mi hermano y seguro que le va a encantar , yo cambiaría el título en vez de poner “El sentado” por ejemplo le pondría “Rastro de Dios”. Me gusta mucho este cuento lo voy a leer otravez porque me encanta , y la parte que más me gustó es cuando dios puso al pequeño ángel en su palma de la mano y sopló.
    Un saludo Rosa , adiós
    Mohamed El Amrani.

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