Durante este medio trimestre de castellano, hemos estado trabajando alrededor de los cuentos con el proyecto Simposio del cuento en castellano s.XX-XXI.
Comenzamos este temario leyendo artículos especializados de diferentes críticos literarios para acabar con las conclusiones de cómo se debería escribir un buen cuento. Al tener una idea de cómo se puede escribir un buen cuento, comenzamos a escribir nuestro propio cuento con los elementos destacados de un buen cuento:
- La brevedad: El cuento debe ser breve, no se pueden añadir demasiados detalles ni profundidad; hay que intensificar lo poco que hay para llamar la atención del lector.
- La esfericidad: El cuento tiene que tener coherencia interna, no puedes cambiar de tema repentinamente; la historia ha de ser lineal dentro de la misma idea.
- La verosimilitud: La historia del cuento ha de ser realista y creíble para captar la atención del lector.
- La objetividad: El narrador debe ser imparcial y no expresar ideologías personales para no alterar la visión del lector.
- La significación: todo lo que pase en la historia del cuento, debe tener un sentido y un porqué de esa cosa, acción…
- La sorpresa final: el final debe ser sorprendente y que el lector no se lo espere, para captar su atención y así experimentar diferentes emociones al leerlo.
Más tarde, por grupos, los resumimos para luego salir a exponer lo que habíamos entendido a
nuestros compañeros de clase. Después de estas pequeñas clases, creamos un póster con las bases para escribir un buen cuento.
Y seguidamente, creamos nuestro propio cuento a mano, aplicando lo aprendido sobre los cuentos, y entre nosotros nos lo corregimos para presentar la versión final y mejorada de forma digital en el Moodle. Para tenerlo todo bien organizado, utilizamos la base de orientación de planificación del texto y revisión del texto.
Continuamos el proyecto analizando diferentes cuentos de varios autores del s.XX y XXI. Después, hicimos una presentación de un cuento a nuestra elección donde explicábamos el análisis del cuento. También hicimos un eje cronológico, donde cada uno situaba al autor de su cuento en él. Finalmente, hicimos una infografía del autor o autora de este, un caligrama con un fragmento del cuento que pudiera ser descrito por el dibujo y una pintura a acuarela sobre una escena de este.
Paralelamente, hemos estado trabajando en el club de lectura, donde teníamos que leernos 31 cuentos y hacer una rutina de pensamiento QQQ: Qué leo, qué pienso y qué me pregunto de cada cuento individualmente. Tras hacer estas rutinas, nos reuníamos en clase para compartir entre nosotros lo
que habíamos escrito en nuestras rutinas de pensamiento y debatir sobre posibles significados







Excelente ejercicio de lectura. Para estos jóvenes acostumbrados a los cambios rápidos, es un reto doble el leer, y el cuento es una exelente introdcucción a la lectura.