Comprensió i adaptació del relat mític (Activitat 2on ESO) [2]

Orfeo y la laguna de Estígia (Jordi Ramírez)

(Orfeu i Eurídice a la riba de la llacuna Estígia; John R. S. Stanhope)

Mientras Orfeo navegaba por la laguna Estigia para buscar a Eurídice, salió de sus profundidades un pequeño demonio del tamaño de un gato a dos patas, su cuerpo era completamente de magma, tenía la piel de piedra magmática con huecos donde se podía observar la lava que corría por su interior como sangre corre por un cuerpo, también tenía dos pequeños cuernos en la cabeza y unos ojos grandes que, a pesar de su terrible aspecto exterior, transmitían ternura.

El pequeño monstruo subió a la barca, hizo una reverencia y dijo:

– ¿Es usted Orfeo?- Orfeo confuso asintió con la cabeza.

– Tiene que venir conmigo, Hades conoce sus intenciones de llevarse con usted a una muerta- dijo el monstruo.

– ¿Qué? ¿Quién es usted? ¿Por qué debería confiar en usted?- preguntó Orfeo con angustia.

– Soy Alabastro, conozco a Hades, está muy furioso y no quiere permitir que un mortal como tú se lleve a uno de sus muertos, pero tranquilo yo te ayudaré.

– ¿Pero…?- preguntó Orfeo.

En ese momento la lava del interior de Alabastro se empezó a enrojecer por culpa de la ira que le causaban las preguntas estresantes de Orfeo:

– Preguntarás algo más o vendrás conmigo a salvar a Eurídice.

Orfeo asintió.

– Salta conmigo a la laguna, en el fondo de esta hay un orificio que conecta directamente a las profundidades del infierno, donde está Eurídice- continuó Alabastro.

Orfeo se asomó por la barca intentando visualizar ese orificio, Alabastro se puso detrás y dijo:

– Coge aire.

Orfeo se giró y respondió confuso:

– ¿Qué…?-.

En ese momento Alabastro le empujó a la laguna. Mientras caía vio como este también saltaba , cuando Alabastro cayó allí la lava que le corría por dentro empezó a soltar humo. Orfeo miró hacia abajo y vio el orificio del infierno, nadó hasta él y se derrumbó en una sala de piedra magmática, Alabastro cayó detrás de él, en un lado de la sala estaba Eurídice atada a un poste, dos demonios le clavaron unos artefactos extraños a Eurídice y se desvaneció, Orfeo se puso de rodillas y chilló con angustia y tristeza:

– ¡No!

Alabastro le tocó el hombro y le musitó:

– ¿De verdad creíste que alguien te ayudaría?- Alabastro empezó a hacerse más grande, a la vez que cambiaba de forma hasta transformarse en Hades.

– ¡Que estúpidos sois los mortales!

Hades con sus poderes de transformación se convirtió en un dragón el cual cogió aire y su garganta se iluminó, escupiendo fuego. Orfeo chilló dolorosamente que no fue provocado por el fuego, sino porque sabía que si moría, no podría ver a Eurídice dado que su alma se había desvanecido.

Hades recuperó su forma original y cogió el cadáver de Orfeo, este tenía pequeñas brechas donde brotaba la sangre que se deslizaba por el cuerpo carbonizado, lanzó el cadáver hacia arriba de forma que entrara en el orificio del lago y el pantano se tiñó de rojo. Desde aquel momento el lago se empezó a llamar el lago de Orfeo.

Aurora y el caballo (Nil Llorens)

(Aurora; Giovan Francesco Barbieri, “Guercino”)

En el año 1194 empezó la guerra de Troya, desde el Olimpo los dioses la observaban. La poderosa diosa Aurora se asombró de la increíble belleza y destreza del mortal llamado “kromb” era alto,fuerte y valiente, con una cabellera negra como la oscura noche, combatía en la terrible guerra , en cuanto lo vio, de inmediato Aurora se enamoró de él.
En seguida mandó a Epeo construir el caballo de Troya, para que los troyanos se pensaran que era un regalo de Atenea, el caballo medía 11 metros de alto y podía alojar a 100 hombres en su interior. Entonces lo recibieron y lo dejaron entrar a su fortaleza. Lo que no sabían es que era una emboscada de los griegos que se escondían. Los Troyanos celebraron la supuesta victoria con un festín, cuando la ciudad entera estaba bajo el sueño de la bebida los griegos que estaban ocultos en el caballo de madera, salieron y abrieron las puertas de la ciudad a las demás tropas griegas.
Entre los soldados estaba Kromb que lo habían capturado como prisionero. Kromb fue torturado para que contara los siguientes planes que tenían los griegos, pero se resistió, no podía traicionar a sus compañeros de esa manera. Los Troyanos se hartaron y lo llevaron a la hoguera, pero Aurora no podía ver como quemaban a su amado. Aurora se sacrifico por el cambiándose de lugar justo antes de que lo en la hoguera, los Troyanos no se dieron cuenta y la quemaron a ella. Desde entonces Aurora descansa en los cielos en forma de nube y cada vez que llora por no poder volver a contemplar a Kromb la tierra tiene que soportar fuertes tormentas.

El anillo de Kérato (Jep Daví)

(Perseu amb el cap de la medusa; Benvenuto Cellini)

Mientras iba de camino casi llegando al hogar de Medusa, en un gran bosque espeso y frondoso, Perseo se cruzó con un enemigo muy inesperado. Ese personaje extraño y raro,  tenía un semblante frío, pálido, misterioso… Perseo pensó que iba a tratar con un ser humano, pero se dio cuenta enseguida de que eso era de todo menos humano.

Al acercarse a él, se dio cuenta de los siguientes detalles:

Tenía la cabeza de lobo y alas grandiosamente grandes de águila. Brazos de gorila, que por cierto eran tan peludos como fuertes. Para terminar, tenía unas patas de ciervo muy robustas para aguantar mucho peso. Perseo se fijó en que le brillaba algo en la mano derecha… parecía un anillo pero tenía una peculiaridad; el diamante incrustado en el anillo de oro iba cambiando de color. Perseo decidió hablar antes con él pacíficamente para ahorrarse una batalla antes de Medusa.

Lo primero que le dijo Perseo fue:

– Hola, soy Perseo, hijo de Zeus. ¿Quién eres?- le increpó con tono amenazante.

– Soy Kérato. Y estos territorios me pertenecen a mí y a nadie más- declaró con voz arrogante.

– Este es el camino más corto para llegar a mi destino, debo pasar por aquí. Te propongo un trato: tú me dejas pasar y yo te doy la suma que me propongas de monedas de oro, si no me dejas pasar, cruzaré por las malas. Tú eliges.- diciéndolo muy seguro de sí mismo.

– Lo siento, pero a los logocias (mi raza) no nos gusta el dinero, preferimos nuestras tierras, sea cual sea el precio, ya sea mucho, ya sea poco- manifestó Kérato furioso por el mal trato que le proponía.

– Tú lo has dicho, has cometido el mayor error de tu vida.

En ese instante tuvo comienzo una batalla encarnizada, empezaron a verse rayos en el cielo a causa de la furia de Zeus. Kérato hizo aparecer un escudo y una espada con su anillo que en ese instante era de color granate a causa de la rabia y el odio, Perseo desenvainó su larga espada hecha de bronce celestial y cogió su escudo que llevaba colgado en su espalda.

Inició el duelo Perseo se dispuso a atacar brutalmente a Kérato por el lado derecho pero Kérato al ser muy ágil lo esquivó, con su anillo creó una pared de roca detrás de Perseo para que no pudiera retroceder y con la gran fuerza que le fue dada por sus brazos de gorila le atacó , quien esquivó el golpe y contraatacó. Fue entonces cuando le asestó un leve corte en el brazo derecho en el cual tenía el anillo. Kérato enfadado, voló con sus grandes alas de águila y utilizó su anillo para crear mini bolas de hierro ardiente que iba lanzando a Perseo, él de mientras se cubría o al menos lo intentaba con su escudo. Por desgracia, una de ellas impactó en la parte del escudo más débil, lo cual lo destrozó. Perseo, siendo consciente de que estaba en desventaja, decidió esconderse al bosque para que Kérato no lo pudiera ver desde el aire, este descendió del cielo y al caer con tanta fuerza todo retumbó y Perseo se quedó sin escondite. Se lanzó hacia él desde detrás, cogiéndolo sorprendido, intentó esquivarlo y al hacerlo se le cayó el anillo, ambos fueron hacia él porque los dos ansiaban el máximo poder que otorgaba el anillo, pero Kérato lo cogió antes que Perseo y creó una catapulta y le lanzó fuera de sus territorios, gritándole con mucha arrogancia que por ese lugar NO VOLVIESE, lo último que se oyó de Perseo:

– Volveré y te arrepentirás de tus actos…

Para derrotar a Medusa esta vez dio un rodeo por las afueras del territorio del logocida alado Kérato.

 

 

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