Han presentado una Jimena que lucha por su familia o unas hijas que pueden escoger con quién casarse o, incluso, si quieren hacerlo. Una versión de la historia en que las verdaderas víctimas de la Afrenta de Corpes son Elvira y Sol, no su padre Rodrigo Díaz de Vivar.
Para ello, los alumnos se han organizado en grupos y han reescrito el poema de forma cooperativa mediante la técnica cooperativa del “folio giratorio” con la que todos participan y progresan a la vez en busca de un resultado común.
Una bonita forma de acercar la literatura medieval a los intereses actuales de nuestros jóvenes.



