DIA CONTRA LA VIOLÈNCIA DE GÈNERE

La violència contra dones i nenes és una de les violacions dels drets humans més esteses, persistents i devastadores del món actual.

Parlem d’una violència que es manifesta de forma física, sexual i psicològica.

Des de l’assignatura de Cultura i Valors amb la col·laboració de Visual i Plàstica hem portat a terme un parell de sessions de conscienciació  i prevenció en el nostre alumnat de 1r a 3r ESO.

S’ha partit des del popular conte de la “Caputxeta Vermella” que va ser creat fa 400 anys per protegir a les joves que sortien al carrer i una de les activitats ha consistit en transformar el conte.

Entre tots i totes hem construït 300 contes i dibuixos i d’entre ells han volgut publicar aquests que teniu a continuació, 

Esperem que us agradin.

 

E.M 3rD ESO

CAPERUCITA ROJA

Había una vez una niña de 16 años que se llamaba Estel. La habían invitado a una fiesta de cumpleaños en la cual tenía que ir disfrazada. Cuando se enteró, le pidió a su abuela que le hiciera una capucha roja.

Una vez en la fiesta, se reunió con sus amigas, que bailaban como locas, mientras bebían. Estel observó que un «lobito» la miraba y eso la incomodaba. Se lo comentó a sus amigas con la esperanza que la ayudaran, pero ellas le dijeron que fuera con él y Estel, como tonta, accedió.

Él la invitó a una copa y por no hacer el feo, aceptó. Más tarde, insistió en invitarle a otra, pero Estel, en esta ocasión le dijo que ya estaba cansada… Y era así realmente. Estaba cansada de decir que sí a todo lo que sus amigas y el lobo querían. Cansada de ser la Caperucita Roja de toda la vida.

Se levantó y le dijo al lobo que NO. Él se quedó en silencio. No dijo nada. Se quedó ahí sentado y vio como Estel se alejaba entre la multitud de la fiesta.

Después de unos minutos de estar buscando a sus amigas, las encontró en medio de la pista y como si no hubiera nadie más, se plantó delante de ellas y les dijo: ¡Yo no soy la del cuento! Puedo hacer lo que quiera sin que me lo digáis vosotras.

Estel se dio la vuelta y se marchó. Ya no le importaban ni sus amigas, ni el lobo, ni la fiesta. Salió por la puerta sabiendo que una vez fuera, nunca volvería a ser la misma, pero no le importó lo más mínimo.

Share

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *

XHTML: Trieu una d'aquestes etiquetes <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>