Soy Lucía Caldú de Superior de Alojamientos Turísticos y este verano he tenido la oportunidad de irme de Erasmus a Viena durante tres meses. Solo tengo buenas palabras, ha sido una experiencia en la que he conocido a muchas personas, he hecho amigos y he descubierto una de las ciudades más bonitas del mundo. Estuve trabajando en un hotel donde me ofrecían alojamiento compartido con otros compañeros y gracias a eso nos volvimos mucho más cercanos. El ambiente del hotel era muy acogedor y los jefes muy atentos, siempre estaban para ayudarte.
Sin duda, es una experiencia que no voy a olvidar en la vida. Volvería a repetirla sin dudarlo y siempre la recomendaría. Gracias a la ubicación de la capital, pude visitar otras ciudades cercanas como Budapest y Bratislava. Pero siempre acababa recorriendo Viena, tanto el centro como sus jardines, palacios y zonas residenciales.
Mi consejo siempre será no desaprovechar esta oportunidad, porque más allá de viajar o aprender, lo que realmente te llevas son recuerdos, experiencias y personas que te marcan para siempre.



