FITXA PEL·LICULA: TIEMPOS MODERNOS (Charles Chaplin)

Tiempos modernos (Modern Times) (1936)

Duración:85 minutos.
Producción: Charles Chaplin, USA, 1936.
Dirección: Charles Chaplin.
Guión: Charles Chaplin.
Fotografía: Rollie Totheroh, Ira Morgan.
Música: Charles Chaplin.
Asistentes de dirección: Carter de Haven, Henry Bergman
Dirección musical: Alfred Newman.
Arreglos musicales: Edward Powell, David Raskin.
Dirección artística: Charles D. Hall, Russell Spencer.
Intérpretes: Charles Chaplin (el vagabundo), Paulette Goddard (la chica proletaria), Henry Bergman (el dueño del café), Chester Conklin (mecánico), Allan García (gerente de la fábrica de acero), Lloyd Ingraham (director de la cárcel), Louis Netheaux (drogadicto de la cárcel), John Rand (prisionero), Stanley Sandford (trabajador de la fábrica), Hank Mann (compañero de celda), Mira McKinney (esposa del capellán de la cárcel), Richard Alexander (capellán de la cárcel), Wilfred Lucas, Edward Kimball Murdock McQuarry (compañeros de la cárcel y de la fábrica).

Estreno: Rivoli Theatre New York, 5 de Febrero de 1936.


Sinopsis

Charlie, obrero en una gran industria, extenuado del frenético ritmo de trabajo, termina perdiendo la razón. Después de pasar un tiempo en una casa de cura sale y pronto es encarcelado por participar en una manifestación, en la cual se encontraba por casualidad. En la cárcel ayuda, sin pretenderlo, a controlar un motín, lo cual le significa la libertad. Una vez libre, reemprende la lucha por la supervivencia. Conoce entonces a una joven huérfana con la que comparte la vida. Cuando la joven ha encontrado trabajo para ella y para Charlie, la policía llega para llevársela de nuevo al orfanato donde debería encontrarse según la ley. Ambos huyen hacia lo desconocido.


Charles Chaplin

Procedente de una familia de music-hall que a finales de siglo cayó en la miseria, Chaplin debutó en el teatro a los cinco años y desde muy joven tomó parte en las giras a través de Inglaterra y de Europa, antes de embarcarse para los Estados Unidos en 1912.

Por ello, como en un encuentro, Chaplin recordaría a través de sus películas plenas de poesía, una vida de marginación y de pobreza en los barrios de Kennington y Lambert, de casitas construidas en serie, chapeadas de hollín y de ladrillos, de fábricas y de ladrillos, recurriendo a la filosofía de Charlot, un vagabundo famélico a menudo víctima, a menudo sentimental pero en ningún caso simple.

Así, la ideología de un hombre que creía en la libertad, pero no era político, se vería dibujada en historias plenas de sketches, “bien estructuradas con tendencia a simplificar la vida misma, con una dosis en lo serio, en lo cómico y de la sustitución del concepto y de los valores que por un lado nos llevan a la reflexión y por otro a la explosión de la risa. Historias plenas de humanismo y de encanto, de sencillez y de un deje amargo, al descubrir al hombre mediocre, pero pleno y vital.

Cofundador de la United Artists con Griffith, Fairbanks y Mary Pickford (1919), Chaplin tuvo que afrontar las consecuencias del final del cine mudo, que sobrevino cuando su estilo visual había alcanzado la cumbre. Pero, indiferente e incluso hostil a la técnica, produjo pocas películas habladas.

Charles Chaplin consideraba el cine sonoro como la ruina del arte más antiguo del mundo, el arte de la pantomima. El cine sonoro decía, aniquila la gran belleza del silencio. TIEMPOS MODERNOS fue concebida como una película muda. Con excepción de la voz de Charlie, que se oye por primera vez en la pantalla cuando canta una canción absurda, las únicas voces que se oyen salen de pantallas de televisión o de altavoces. TIEMPOS MODERNOS fue también la última aparición del vagabundo de Chaplin. Este personaje con un sombrero de bombín demasiado pequeño, con zapatos demasiado grandes, pantalones anchos y chaqueta estrecha, cuello de ala y bastón que dejaba entrever una aristocracia venida a menos, había aparecido en la pantalla 22 años antes, en 1914, y había alcanzado una aceptación universal nunca antes alcanzada por un personaje de ficción

Siempre combativo, Charles Chaplin reflejó sus inquietudes sociales en películas como: “Tiempos modernos” (1936), donde atacaba el trabajo en cadena; “El gran dictador” (1940), que se anunciaba abiertamente como un panfleto antihitleriano y en la cual el protagonista pronunciaba un discurso final incontestable; “Monsieur Verdoux” (1947), en donde retiraba la máscara de Charlot y agredía al público poniendo un personaje inspirado en Landrú, obligado a matar mujeres para alimentar su familia o “Un rey en Nueva York” (1957), donde, en nombre del pacifismo, condenaba a los Estados Unidos, sobretodo por la ignorancia y la estupidez del maccartismo entonces en decadencia.

A modo de curiosidad, decir que duante la producción de “Tiempos modernos”, Charles Chaplin contrajo matrimonio con la actriz Paulette Goddard. Goddard es la vagabunda que conoce al salir de prisión.


Comentario

TIEMPOS MODERNOS no tuvo una buena acogida crítica. Se le reprochaba a Chaplin no limitarse a su propia función de cómico o intentar hacerse una imagen de filósofo popular. Inevitablemente también, la película fue acusada por sus indirectas implicaciones políticas. Fue prohibida en la Italia fascista y en la Alemania nazi y mal mirada en la Unión Soviética por su sátira contra la moderna productividad. Al mismo tiempo en los Estados Unidos algunos veían en ella innegables ligámenes con el comunismo.

Efectivamente, “Tiempos modernos”, con sus alusiones críticas hacia la industrialización del capitalismo, fue la prueba decisiva que utilizó el McCarthismo en los Estados Unidos para señalarlo como militante comunista.

Sin embargo, pese a las alusiones políticas que sus defensores y detractores encontraban en sus películas, Chaplin siempre se mostró reacio a tomar una actitud política decidida. Solía decir que era partidario de la libertad, más allá de cualquier ideología.


Por otro lado, “Tiempos modernos” no tuvo una repercusión muy favorable en la crítica, que acusó a Chaplin de estar pasado de moda al rechazar el sonido en sus películas.

Si bien su película “Luces de la ciudad” fue la prueba del desprecio de Charles Chaplin hacia el cine sonoro, “Tiempos modernos” lo confirmó. Fue rodada cinco años después (1936), cuando el cine sonoro ya estaba definitivamente instalado, pero Chaplin decidió hacer una película muda. Eso sí, aprovechó magistralmente los efectos de sonido y la música. A modo de ejemplo, decir que se oye la voz de Chaplin por primera vez en una película, aunque, irónicamente, para cantar una canción absurda, de la que se olvida (o simula olvidar) la letra, para sustituirla por sonidos inentendibles.

Por primera vez, Charles Chaplin trabajó con un guión escrito (era legendaria su forma de filmar, en la que “buscaba” la escena en el celuloide, probando sobre la marcha una y otra vez. Se han encontrado kilómetros de cinta de ensayo que nunca vieron la luz).

Se puede afirmar que “Tiempos Modernos” marcó un antes y un después en la filmografía de Chaplin, y abrió una nueva etapa en la que la comicidad dejó paso a la crítica social; una crítica aguda y despiadada. Si bien habría que destacar que -en esencia- Chaplin no altera los ingredientes: la tragicomedia, la impotencia de los desvalidos ante la ley, el retrato del submundo de la calle.

Así, las dificultades y atropellos a los que el vagabundo se enfrentaba en sus anteriores apariciones, aquí están escenificados en las peligrosas maquinarias de un desbocado avance industrial.

Superado por la velocidad y automatismo de las máquinas, el obrero Chaplin paraliza la cadena de montaje y queda atrapado en los engranajes. Todo un símbolo de lo que el cineasta consideraba que la “modernidad” acabaría por hacer con el hombre.

Por último comentar, que la crítica de Chaplin no fue la primera ni la única representada en el cine. A modo de ejemplo citar “Metropolis”(1927), una película de Frintz Lang donde se muestran los fallos de una sociedad post-revolución industrial, en la que la ciencia ha permitido un alto desarrollo social que solo disfruta una parte de la sociedad, mientras que la otra parte de la sociedad (los obreros) malviven trabajando en las fábricas. Esta última es una película más compleja que reflexiona sobre el papel de la ciencia en la sociedad, la repercusión de la tecnología y lo erróneo del orden establecido. Pero esto correspondería seguramente a otro debate.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *

XHTML: Trieu una d'aquestes etiquetes <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>