En las novelas de Modiano persiste el tema de la ausencia, de la supervivencia de las personas desaparecidas, la esperanza de encontrar un día aquellos que hemos perdido en el pasado. Por ello, en Rue des boutiques obscures pregunta: “Que reste-t-il de la vie d’un homme? Une photo, au fond d’une boîte. Et aussi les souvenirs de ceux qui l’ont connu”, es decir: “¿Qué queda de la vida de un hombre? Una foto en el fondo de una gaveta. Y también los recuerdos de aquellos que lo conocieron”.
Su obra literaria está construida a partir de dos temas principales: primero, la búsqueda de la identidad (la de él y la de su entorno); comienza Rue des boutiques obscures con la expresión: “Je ne suis rien” (No soy nada); en Interrogatoire, Berl le dice que “selon leur degré de fortune , on appelait les juifs: des youpins, des juifs tout court, des israelites et en fin barons”, esto es, “según su grado de fortuna, uno llama a los judíos: judíos simplemente, israelitas y en fin barones”; Modiano en ese momento era un judío “youpie”, el más bajo nivel social; se propuso hacer fortuna como escritor; segundo, la impotencia en la comprensión de los desórdenes, los movimientos de la sociedad, lo cual produce un fenómeno donde el narrador se encuentra casi siempre en el papel de observador, sufriendo y tratando de encontrar un sentido a los numerosos eventos que ocurren delante de él, notando los detalles que podrían esclarecer y constituir una identidad.
Modiano (o su narrador) se muestra algunas veces como un verdadero arqueólogo de la memoria, buscando y conservando cualquier documento, bien que insignificante, con el fin de acopiar informaciones relativas a sí mismo, a sus parientes, o a desconocidos. Algunas de sus páginas las trabaja como si fueran escritas por un detective o por un historiógrafo.
Otra obsesión de Modiano es el período de la ocupación alemana de Francia. Como nació en 1945, no la conoció, pero se refiere sin cesar al través del deseo de averiguar la vida de sus parientes durante este período, donde zambulle ciertos de sus personajes. La evidente dualidad ideológica de sus padres lo empujan a que emerjan protagonistas en sus obras con una situación vaga, borrosa, sobre todo, en la primera trilogía, llamada La ocupación, que la componen las tres primeras novelas.
El tema del padre y de su paternidad es central en Modiano. Primero, porque él constituye el epicentro de toda una red de temas secundarios variables (la ausencia, la traición, la herencia…), pero también porque se trata de un elemento de autoficción presente como tela de fondo en la narrativa de Modiano, y más directamente en la narración autobiográfica: Un pedigree. Albert Modiano permanece como un enigma en diversos puntos, y la escritura permite al autor desarrollarlos de manera liberadora. De su juventud se ignora casi todo. Durante la ocupación, vivió ilegalmente, utilizaba un nombre falso (Henri Lagroux) que le permitía no portar la estrella amarilla. Pero lo más notorio es el episodio cuando, después de que lo hicieron preso en una redada, lo deportan en un convoy para Austerlitz. De manera sorprendente, fue liberado rápidamente por influencia de un amigo bien situado en la Gestapo francesa, a la cual, como ya se dijo, él vendía víveres, mercancías que obtenía en el mercado negro. La identidad de ese amigo todavía no se conoce.
Pablo Muñoz


