La Voz de Matek
Había una vez una diosa pequeña llamada Matek: era la diosa de la voz. Tenía 127 años, pero en su mundo, eso era considerado joven, ya que los dioses podían vivir hasta millones de años. Tenía aspecto de una humana adolescente; pelo marrón y largo, estatura media, y pupilas rojas.
Matek estaba en un grupo grande con otros dioses malvados y poderosos que estaban en contra de la humanidad. Un día, el dios de la guerra (el jefe del grupo) ideó un plan entre los otros dioses para librar una batalla contra los humanos y extinguir así la raza. A Matek no le pareció lógica esa idea, porque sin los humanos, los dioses se empezarían a aburrir y pelear entre ellos. Entonces, unos días antes de la guerra, Matek se escapó de su mundo por un portal para ir al de los humanos, y empezó a hacer su camino hacia sus civilizaciones.
Después de un largo viaje, se dirigió al rey y la reina para advertirles de los planes malvados del emperador de todos los dioses. Al principio no la creyeron y estuvieron a punto de matarla por ser parte de sus enemigos, pero después de una larga explicación, decidieron creerla y dejarla en su equipo.
Llegó el día de la guerra, y cuando aparecieron los dioses, Matek junto a las personas empezaron a defender y atacar al mismo tiempo.
Al final de la guerra, después de muchas horas de estrés y ansiedad, los humanos con la gran ayuda de Matek ganaron. Mientras las personas celebraban su triunfo, Matek se dio cuenta de que los otros dioses fallecieron en el combate. Su corazón paró de latir por algunos segundos al ver sus amigos, su equipo y su familia muertos.
Agarró sus pertenencias y entró en el bosque sin ningún aviso, y ya nunca más nadie la vio.
FIN
-Iris Maya Calin, 2 ESO D-


