Relatos de Terror Castanyada 2021

Experimento fallido por I.V.M

   Una familia de dos niños pequeños y sus padres viajaban por carretera cuando su coche se averió. Los padres decidieron salir a buscar ayuda y dejaron a los niños con la radio encendida para que no se aburrieran. Ya era de noche y los padres no regresaban. Los niños estaban tranquilos hasta que escucharon una noticia en la radio. Un experimento fallido había escapado de un laboratorio cercano. Asustados, pusieron el seguro a las puertas y ventanas del coche y siguieron esperando.

   Pasaron las horas y los padres de los niños aún no regresaban. De repente comenzaron a escuchar golpes en el techo del coche. “Toc, toc, toc”. Hubo un silencio que pareció una eternidad. Hasta que los golpes volvieron a sonar cada vez más fuertes. “TOC, TOC, TOC”. Los niños demasiado asustados abrieron la puerta y huyeron rápidamente.

   El mayor de los niños decidió girar la cabeza para ver qué era lo que causaba aquel raro sonido. Pero, al descubrir lo que era, se arrepintió rápidamente. Arriba del coche se encontraba una especie de cabeza gigante con patas y garras alargadas, que golpeaba constantemente el techo del vehículo con algo que sostenía en sus garras. Eran las cabezas de sus padres.

*****

 LA LLAMADA por C.M.C

Una adolescente llamada Sara está cuidando a unos niños en una casa muy extravagante de dos pisos. Los niños se quedan dormidos en la planta de arriba, y cuando apenas Sara se sienta en el sofá, suena el teléfono. Cuando lo atiende, la voz se asemeja a la de un señor mayor, en la llamada suena un silencio incómodo y de repente, aquella voz extraña le dice: “¿Has ido a ver cómo están los niños?”

Sara cuelga el teléfono convencida de que son sus amigos gastándole una broma. Al cabo de 15 minutos, el aparato vuelve a sonar y pregunta de nuevo: “¿Has ido a ver cómo están los niños?”. La adolescente cuelga a toda prisa, pero el dispositivo vuelve a sonar, y esta vez dice: “¡Ya me he encargado de los niños, ahora voy a por ti!” Sara muy asustada llama a la policía y denuncia las llamadas amenazadoras, la policía le dice que llegarán enseguida. A los pocos minutos vuelve a sonar el móvil, y cada timbrazo el tono es más alto y más estridente y Sara contesta la llamada.

En esta ocasión, es la policía, y le da una orden urgente: “Salga de la casa inmediatamente hemos localizado la llamada”. Cuando Sara les pregunta que de dónde, y los agentes le responden: “De la misma casa dónde está usted, del piso de arriba”.

******

EL JARDÍN por M.M.L.

Cuando mi hermana cumplía dieciocho años, alquilamos una casa enorme, pero no por los metros cuadrados del interior, sino por el enorme jardín que poseía esa casa. Invitaron a muchos amigos y familiares y lo pasamos genial con la barbacoa y con la compañía. 

Sin darnos cuenta empezó a oscurecer, y nos pusimos hacer actividades para pasar la tarde-noche divirtiéndonos. Cuando de repente, se nos ocurrió jugar al escondite por todo el inmenso jardín lleno de escaleras, árboles… 

Mis dos primos se escondieron en algún lugar del jardín, pero era de noche y no se veía nada. Fuimos en grupos de dos a buscarlos y tardamos sin exagerar veinte minutos. De repente, escuchamos un ruido muy fuerte y al girarnos vimos a mis dos primos detrás de unos arbustos. Al ayudarles a salir, vimos una casita como de jardín rodeada por árboles con olor a madera húmeda. Dentro de esa casita se escuchaban ruidos, así que decidimos entrar, y estaba llena de juguetes como si hubieran estado niños, pero al lado también había un sillón oxidado que se movía de lado a lado. El suelo estaba medio despegado que parecía que nos íbamos a caer.

Del miedo que nos daba, salimos corriendo, porque se escuchaban ruidos muy extraños. Nunca podríamos haber imaginado que esa casa que alquilamos podría guardar tantos secretos. 

Desplaça cap amunt
Ves al contingut