Miguel de Cervantes escribió en sus Novelas ejemplares: “Advierte hija mia, que estás en Salamanca. Que es llamada en todo el mundo madre de las ciencias. Y que de ordinario cursan en ella y habitan diez o doce mil estudiantes. Gente moza, antojadiza, arrojada, libre aficionada, gastadora, discreta, diabólica y de buen humor”.
Nuestros alumnos de 2º de Bachillerato han disfrutado de esta ciudad. Tras una semana de exámenes, el merecido descanso llegó en forma de viaje cultural a Segovia, Salamanca y Ávila.
Tras largas horas de autobús amenizadas con guitarras, juegos y charlas varias, llegamos a nuestro primer objetivo: el acueducto de Segovia, su casco histórico y el Alcázar. Unas horas más tarde, llegamos a Salamanca, centro neurálgico de nuestro viaje. Disfrutamos del arte salmantino visitando el conjunto catedralicio, las torres de la Clerecía, el convento de las Dueñas. Paseamos hasta el puente romano y entramos en la Universidad, donde pudimos ver las aulas de Unamuno o Fray Luis de León o la gran biblioteca. Paseamos hasta llegar al Huerto de Calixto y Melibea y bordeamos el río Tormes. Por supuesto, vivimos la noche salmantina con los miles de universitarios que allí estudian y tapeamos en la Plaza Mayor.
El viernes viajamos hasta Ávila, para observar desde cerca sus grandes murallas y sufrir el frío invierno de primera mano.
El sábado regresamos a Cambrils con un buen sabor de boca y muchos recuerdos en las mochilas.

