Els participants del taller d’Escriptura creativa us convidem a llegir alguns dels nostres escrits.

L’objectiu principal d’aquest taller és perdre la por a la pàgina en blanc i conèixer i practicar diferents tècniques per inspirar-nos i escriure. Un dels exercicis que ha tingut més èxit i que vosaltres també podeu practicar:  seleccioneu un llibre de l’estanteria, obriu-lo a l’atzar, escolliu una frase i agafeu aquesta frase com la primera de la vostra història. Una de les frases que van sortir al fer aquest exercici és: De hecho no tenia dinero. I la Ivet Aires Coca va escriure aquesta història.

De hecho no tenía dinero. Dijo James mientras se sentaba en la silla de madera junto a la ventana de su casa. Era verdad, no tenía dinero. Todo el mundo decía que James era un fracasado pero yo no lo veía así. Que no tuviera dinero no quería decir que no hubiera hecho nada para conseguirlo.

Empezó a trabajar a los 12 años, era el mayor de 6 hermanos y su padre había muerto en la guerra así que tuvo que trabajar para sacar a su familia adelante. Y es que en la época nazi era difícil que no muriera ningún miembro de tu familia.

A los 15 se unió al ejército, en el ejército conoció a su mejor amigo, John al que más tarde vio morir fusilado por uno de los soldados sirvientes del Fürer. John era judío.

A los 18 empezó a trabajar en una de las tiendas que había detrás de su casucha. En la tienda habían demasiados cuadros con imágenes del Fürer o trozos de diario del día de los cristales rotos, la dueña era la mujer de uno de los policías nazis. Tenía una trenza larga que le llegaba hasta la cintura y unos zapatos de tacón de un color apagado. A James, no le gustaba trabajar allí, odiaba al Fürer y a todo lo que tuviera que ver con él pero debía trabajar allí para poder darles de comer a sus hermanos y a su madre.

A los 25 James fue a comprar el pan con lo que había ahorrado cuando vio un coche con muchos hombres en su interior, que se dirigían hacia la muerte. James, miró hacia el suelo para no ver el coche pero eso no cambió nada. Pensaba en lo injusta que era la vida. Al día siguiente, James se levantó de la cama y se dirigió hacia la cocina para desayunar, pero no había nada para comer. A él no le sorprendió que no hubiera comida así que rompió su hucha con forma de cerdo i se fue a la tienda de la señorita Annie.

La señorita Annie era una mujer de los pies a la cabeza, se vestía muy elegante y siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás, especialmente a James. Cuando James llegó a la tienda cogió la comida que hacía falta y cuando se dirigió al mostrador Annie no lo aceptó. James abrazó a Annie y se fue. Más tarde, decidió ir al rio que había cerca de la casa del alcalde el cual también era nazi. En el rio vio a una chica preciosa con los cabellos de oro i los ojos del color del mar, sus labios eran sonrosados. Ella estaba leyendo un libro en la orilla del rio debajo de un árbol, en el libro ponía: el hombre que se encogía de hombros. Él se acercó a ella y le dijó:

-Cómo te llamas?

Ella lo miró pero no le contestó. James decidió que era mejor dejarla así que se dio media vuelta pero antes de que se fuera la chica dijo:

-Liesel, mi nombre es Liesel.

James se volvió a dar la vuelta y se sentó junto a ella, estuvieron hablando un buen rato. Pero se hizo tarde y decidieron volver a casa.

Quedaban cada día a la misma hora y en el mismo lugar. Liesel siempre llevaba un libro diferente y se lo leía a James mientras se comía una manzana. A los 30 James y Liesel se casaron y tuvieron 2 hijos un niño y una niña a los que llamaron Katherine y Jayden.

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