Había una vez en una casa una vaca que echaba 100 ríos de leche y con esa leche hizo un queso gigante.
Un día la invitaron de vacaciones a Nueva York y en el hotel se encontró un gato multi millonario que estaba muy gordo porque comía muchos helados.
Éste la invitó a su casa que eran unas cabañas. Y allí se encontró con su madre que estaba también allí de vacaciones y les había traído quesos para comer. Después de esa comida, se hicieron muy amigos y el gato las invitó al castillo de Don Real, el reí de los gatos. Cuando llegaron al castillo, el vigilante era un mono que cada dos por tres comía uvas.
De regreso a casa el avión se quedó sin gasolina y se quedaron tirados en medio de África y tuvieron de dormir en una cabaña, donde el dueño era un león que sólo tenía para comer pasteles.
Finalmente pudieron llegar a su casa sanos y salvos.
Si este cuento no os lo creéis tenéis ojos pero no veis.
Carla, Lídia i Biel 4t


