Sangre Maldita és un text de l’alumne de GES 1 Jean Franklin Jorge Porce.
Enhorabona per la qualitat del teu text Jean Franklin Jorge.
El día que cambió mi vida fue en un día de invierno, un invierno que fue especialmente largo. Yo
en esa época tan solo tenía 15 años, era un joven aburrido que no encontraba interés en el
mundo en el que vivía, cada día deseando que mi vida monotona se acabara, hasta que mi deseo
se cumplió y no sabes cuanto me arrepiento de eso.
Ese día de invierno me encontraba aburrido como cualquier otro día (pero ese día se volvió el
más emocionante y trágico de toda mi vida). Me encontraba en una estación de tren esperando
la llegada de este, en un momento de la noche en donde se encontraba vacío. Era el único en el
lugar, hasta que apareció una mujer que se encontraba manchada de sangre y gritando por
ayuda, me acerque a tratar de ayudarla.
-Estas bien.-dije a la mujer, quien parecía estar apunto de desmayarse.
La sostuve en mis brazos evitando su caída y puede ver lo hermosa que era, de un cabello dorado
como si cada cabello estuviera hecho de oro y de una piel blanca como la porcelana. Comence a
examinar su cuerpo para ver de donde provenía la sangre, cuando en un momento la bella mujer
abre sus ojos (unos ojos de color rojo escarlata) y boca mostrando dos grandes colmillos, lo cual
por el miedo que recorria por todo mi cuerpo no pude reaccioner y me mordio, asi succionando
mi sangre.
Mientras ella me comenzaba a succionar la sangre, me comencé a sentir pero a la vez comencé a
sentir un calor que envolvió todo mi cuerpo, hasta que al final ya no pude más y perdí la
conciencia.
Cuando volví a despertar me encontraba en un hospital, los doctores me dijeron que me
encontraron inconsciente manchado de sangre acostado en el suelo de la estación de tren, me
dijeron que ya me podía ir, ya que cuando me examinaron descubrieron que la sangre era mía
pero no encontraban ninguna herida en mi.
Al salir del hospital me di cuenta que había pasado cinco días inconciente, asi que decidi ir a
casa, mientras caminaba por alguna extraña razón me comenzaba a dar mucha sed y mucho más
extraño es que mi cuerpo se comenzó a sentir diferente, como a pesar de que el tiempo está
nublado y haga mucho frío, tanto que las personas se abrigan demasiado, yo no lo sentía, yo ya
no sentía frío como tampoco podía sentir el latido de mi corazón.
Al llegar a casa vi a mi madre descansando en la sala, acostada en el sofá en un sueño profundo,
cuando comienzo a escuchar el latido de su corazón, como la sangre recorre por sus venas y una
inmensa sed y hambre se comenzó a apoderar de mi cuerpo, casi me abalanzó contra mi madre,
pero pude controlarme y me fui a mi habitación. Me puse delante del espejo y pude observar
como el color de mi ojos cambió a rojo escarlata y como me habían crecido dos colmillos.
Al darme cuenta de mi monstruosa naturaleza, salí corriendo de la casa de mi madre y fui en
dirección a la estación de tren donde aquella mujer que me mordió. Mientras corría me di
cuenta que me había vuelto mas rapido mucho mas rapido que pude llegar a la estación de tren
en tan solo 5 minutos cuando me toma 45 minutos caminando.
Apenas eran las 10 de la mañana y me quede esperando todo el día, mientras que mi hambre
como mi sed crecían, trataba de comer cualquier comida como de ver agua, pero esa sensación
no desaparecía.
Ya eran las 3 de la mañana y aun aquella mujer no había parecido, cuando escucho una voz.
-Así que, si sobreviviste.-Voltee a ver y observe aquella bella mujer que me había mordido.
-¡Tú en qué me has convertido!-le grité con furia a aquella mujer.
Pero en un instante ella se puso delante de mí y me cogió del cuello.-Que insolente aun cuando
te cumpli tu deseo.-dijo aquella mujer molesta.
-yo… nunca… desee… volverme… un… monstruo…-apenar pude decir aquellas palabras.
-Claro que si, lo senti en tu sangre, tu aburrimiento, tu monotonía, tu deseo por una vida mas
interesante asi que cumpli tu deseo…-tras decir esas palabras la mujer me soltó.-… pero ahora te
doy la oportunidad de decidir.
-A qué te refieres.-dije mientras me ponía de pie.
Aquella mujer del bolso que tenía en su mano sacó una bolsa de sangre y la arrojó a mis
pies.-Tienes dos opciones, una, bebe esta sangre y vuélvete un verdadero vampiro o dos, lanza la
sangre a las vías del tren y volverás a ser un humano y a tu vida monotona.
Yo me encontraba impactado podía volver a ser humano pero volvería a mi vida aburrida, asi
que me agaché y recogí aquella bolsa de sangre y pude ver como aquella mujer había
desaparecido, así dejándome la decisión a mi.


