{"id":6839,"date":"2017-04-26T20:59:22","date_gmt":"2017-04-26T18:59:22","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/?p=6839"},"modified":"2017-04-26T20:59:22","modified_gmt":"2017-04-26T18:59:22","slug":"cesar-aparicio-de-aquello-ya-hace-un-mes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/eso\/cesar-aparicio-de-aquello-ya-hace-un-mes\/","title":{"rendered":"C\u00e9sar Aparicio, &#8220;De aquello ya hace un mes&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6720 size-full\" src=\"http:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-content\/uploads\/usu342\/2017\/04\/imatge-rosa-i-llibre-sj16-transparent.png\" alt=\"imatge-rosa-i-llibre-sj16-transparent\" width=\"178\" height=\"134\" \/><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">1r premi<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Prosa 2n cicle<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">Sant Jordi 2017<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: center;\">C\u00e9sar Aparicio<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">&#8220;DE AQUELLO YA HACE UN MES&#8221;<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oigo, a lo lejos, ni\u00f1os que juegan a la pelota. R\u00eden y gritan, como si todo aquello que les rodea no tuviera la m\u00e1s m\u00ednima importancia. Inmunes a los peligros, puras medicinas contra la tristeza que, al parecer, mucha gente aqu\u00ed padece. Pero visto lo visto, parecen los \u00fanicos que todav\u00eda conservan algo de brillo en su mirada. Me gustar\u00eda levantarme, verles re\u00edr y jugar con aquella bola &#8211; que seguramente es de papel- y pasarme all\u00ed las horas, como ellos, como si nada ni nadie importaran lo m\u00e1s m\u00ednimo, como si no existiera nada m\u00e1s que una bola de papel arrugada. Pero no puedo. Tengo que quedarme sentado en mi tienda, mi nueva casa, y cuidar de mi hermana. Apenas nueve a\u00f1os, y m\u00e1s adulta de lo que tendr\u00eda que ser alguien en toda su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recuerdo ese d\u00eda, no lo podr\u00eda olvidar aunque quisiera, pero tampoco quiero. No fue un d\u00eda bueno, m\u00e1s bien horrible, terror\u00edfico.<br \/>\nEl metal ca\u00eda del cielo, como un p\u00e1jaro que no quiere seguir viviendo, mas hac\u00eda que la gente que s\u00ed que quer\u00eda vivir, no lo hiciera. Por suerte, no cay\u00f3 cerca, y lo pudimos o\u00edr a tiempo. Mi padre nos mir\u00f3, primero a mi hermana, despu\u00e9s a m\u00ed, y despu\u00e9s su mirada se perdi\u00f3 en el aire buscando a un tercer miembro. Mi hermano no estaba.<br \/>\n\u00c9l ya estudiaba, hab\u00eda empezado derecho. No era lo que llamamos un buen estudiante, pero se defend\u00eda. Lo aprobaba todo, y as\u00ed les ahorraba un disgusto a mis padres, que bastante les costaba pagar un a\u00f1o de carrera. Muchas veces tenia que despachar la tienda de mi padre, pero aun as\u00ed, siempre consegu\u00eda un hueco para ir a clase. Y ahora era uno de esos momentos.<br \/>\nTodos entendimos lo que se le hab\u00eda pasado por la cabeza a mi padre, y que en aquellos momentos su cerebro procesaba con verdadero inter\u00e9s. Antes de poder reaccionar, uno de esos p\u00e1jaros de hierro impact\u00f3 en el edificio de enfrente. Empujado por esa adrenalina, mi padre ech\u00f3 a correr escaleras abajo, y lo perdimos de vista.<br \/>\nMi hermana gritaba y lloraba, y quiso ir detr\u00e1s del hombre que acababa de bajar unas escaleras malditas. Mi madre, que sali\u00f3 de la cocina asustada, pregunto por \u00e9l. No hubo respuesta. Y en medio de ese intercambio de silencios, otro estallido nos dej\u00f3 realmente mudos. Mi madre, con los ojos llenos de l\u00e1grimas, cogi\u00f3 a mi hermana por el brazo, y se fue corriendo hacia la parte trasera de la casa. No hac\u00eda falta gastar saliva, todos sab\u00edamos qu\u00e9 hacer. Era el primer simulacro que hac\u00edamos, pero no era un simulacro, era real.<br \/>\nCuando sal\u00ed, pude ver el coche de mi padre alej\u00e1ndose r\u00e1pidamente por aquellas calles que en pocas horas hab\u00edan cambiado tanto. Nunca olvidar\u00e9 esa imagen, porque no puedo, y porque no quiero.<br \/>\nMi madre ya hab\u00eda bajado al piso de abajo. Un agujero hecho a palazos en el jard\u00edn por mi padre, mi hermano y yo, adecuado con lo m\u00ednimo para sobrevivir, y atestado de comida, suficiente para una semana.<br \/>\nParalizado por todas aquellas ruinas, not\u00e9 que alguien me cog\u00eda el brazo. No s\u00e9 quien fue. Perd\u00ed el conocimiento al instante.<br \/>\nCuando me despert\u00e9 (todav\u00eda en ese falso s\u00f3tano), la trampilla de entrada y salida estaba completamente abierta, de par en par, y una capa de polvo lo cubr\u00eda toda. Me entraba en los ojos, y me escoc\u00eda, pero no quer\u00eda cerrarlos, no quer\u00eda perderme detalle de nada. No sabia si estaba vivo o muerto.<br \/>\nUn llanto desconsolado me devolvi\u00f3 a la realidad. Era mi hermana. Me levant\u00e9 del suelo y sal\u00ed de aquel cuartel improvisado. Pero lo que vi afuera hubiera preferido no verlo.<br \/>\nMi madre, tumbada boca abajo en el suelo de tierra. Mi hermana, de pie a su lado, llorando. Lo primero que pens\u00e9 es que hab\u00eda muerto, y que tendr\u00eda que ser el adulto a partir de ahora. Pero movi\u00f3 un brazo, y luego otro. Hizo el gesto de levantarse pero volvi\u00f3 a caerse, y una manta de polvo lo volvi\u00f3 a envolver todo. Cuando me acerqu\u00e9, vi que tenia un corte que le cubr\u00eda toda la espalda, un corte feo, que tampoco se me va a olvidar nunca, pese a que lo intente.<br \/>\nLe dije a mi hermana que no se moviera, y aunque ya sab\u00eda que no lo har\u00eda y que en aquel momento no me escuchaba lo m\u00e1s m\u00ednimo, se lo repet\u00ed tres veces m\u00e1s.<br \/>\nSal\u00ed corriendo hacia lo que antes era una carretera. Ahora, ruinas y m\u00e1s ruinas que se amontonaban unas encima de la otras. Cuerpos de vecinos, de amigos, y gente que lloraba a su lado. Alg\u00fan superviviente al derrumbamiento que sal\u00eda auxiliado por sus amigos. Otros que ped\u00edan ayuda agonizando en el suelo. Sin piernas, sin brazos&#8230; No pod\u00eda pararme. Tenia un objetivo.<br \/>\nSegu\u00ed la calle y gir\u00e9 a la derecha en la segunda esquina. Aceler\u00e9 el paso para librarme cuanto antes de los cuerpos mutilados y los lloros in\u00fatiles. Pero aquello era todav\u00eda m\u00e1s in\u00fatil, porque los cuerpos segu\u00edan apareciendo a cada paso, y los llantos no cesaban.<br \/>\nPor suerte, la casa del m\u00e9dico no estaba muy lejos. Sabia que nos iba a ayudar, porque \u00e9l y mi madre eran amigos de peque\u00f1os y hab\u00edan mantenido el contacto. Y aunque no estaba muy seguro de ello, cre\u00eda poder convencerlo.<br \/>\nCuando llegu\u00e9, lo encontr\u00e9 atendiendo a una se\u00f1ora en el suelo, tenia un corte superficial en el brazo derecho, nada grave que no se pudiera curar con reposo, as\u00ed que r\u00e1pidamente le cont\u00e9 lo sucedido.<br \/>\nCorrimos los dos otra vez hacia mi casa, \u00e9l, m\u00e1s nervioso que yo. Cuando vio a mi madre la ayud\u00f3 a incorporarse, la sent\u00f3 en las ruinas de su antigua casa, y empez\u00f3 a untarle alguna crema que tenia en el botiqu\u00edn. Cuando acab\u00f3, me dijo que estaba muy d\u00e9bil, y que no sabia si podr\u00eda seguir.<br \/>\nM\u00e1s tarde, entre el m\u00e9dico y yo la llevamos a su consulta improvisada, m\u00e1s parecida a un hospital de campa\u00f1a que a su antigua consulta. La tumb\u00f3 en la camilla, y le aplic\u00f3 otro medicamento diferente, le dio una pastilla para el dolor, y se prepar\u00f3 para intervenir la herida. Antes, nos pidi\u00f3 que sali\u00e9ramos, y que ayud\u00e1ramos a los heridos. Nos dijo que la iba a operar.<br \/>\nDos horas m\u00e1s tarde sali\u00f3, con unos guantes, que a pesar de que antes de la operaci\u00f3n eran blancos, ya no lo eran. Pese aquella primera imagen, nos tranquiliz\u00f3 desde la primera frase, nos dijo que mi madre tenia que descansar, y que a partir de ahora tendr\u00eda que trasladarse en silla de ruedas, a causa de la profundidad de la herida. Luego, me cogi\u00f3 del brazo, m\u00e1s fuerte de lo que me imaginaba, y me apart\u00f3 de mi hermana. Me extendi\u00f3 un sobre blanco, y me dijo que nos fu\u00e9ramos lo antes posible. Cuando abr\u00ed aquel sobre encontr\u00e9 billetes y billetes. Me qued\u00e9 p\u00e1lido, sin habla. Se lo devolv\u00ed enseguida pero lo rechaz\u00f3, me dijo que nos hacia m\u00e1s falta. Asent\u00ed con la cabeza, at\u00f3nito, no-tenia palabras. Lo abrac\u00e9 y llor\u00e9. Demasiado miedo, demasiada rabia, demasiada frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos d\u00edas m\u00e1s tarde, con el dinero en la mano y empujando la silla con la otra, los tres nos presentamos en la playa, al lado del muelle. Nos sorprendi\u00f3 a los tres ver a tanta gente. En el mar, dos barcas con un peque\u00f1o motor. En la arena, una multitud incontable de personas, todas con billetes en la mano.<br \/>\nDiez hombres de negro nos separaban de las barcas, pero poco a poco fueron dejando paso a todo aquel con suficiente dinero. Por suerte, pasamos, y nos sentamos en el suelo de la embarcaci\u00f3n. No pod\u00edamos creer que tanta gente subiera en esa barca. Cuando la nuestra estuvo llena, pude ver, con cierta dificultad, c\u00f3mo se llenaba la otra. Poco a poco, exactamente igual que la nuestra, con calma y orden.<br \/>\nUno de los hombres de negro encendi\u00f3 el motor, y pude o\u00edr c\u00f3mo le explicaba, en peque\u00f1os y cortos pasos, c\u00f3mo manejar la direcci\u00f3n y la rapidez. En mi opini\u00f3n, una clase demasiado corta para todas las vidas que manejaba.<br \/>\nNos pusimos en marcha. Las primeras gotas de agua empezaron a salpicarme los pantalones. A lo lejos, la otra barca tambi\u00e9n part\u00eda y juntas ten\u00edamos que recorrer varios kil\u00f3metros, pese a que esas embarcaciones flotantes no parec\u00edan lo bastante seguras.<br \/>\nCuando m\u00e1s miedo pas\u00e9 fue cuando dejamos de ver tierra. A medida que nos alej\u00e1bamos de la arena, iba contando los metros que hac\u00edamos, o al menos lo intentaba; pero cuando dejamos de ver tierra, no tenia punto de orientaci\u00f3n. Estaba solo entre aquella multitud. Solo en el agua. Solo en el mundo. Me puse muy nervioso. Por suerte, mi madre estaba all\u00ed, y solamente con su mirada entend\u00ed que, si yo aflojaba, mi hermana ca\u00eda despu\u00e9s. Solo hizo falta una mirada para eliminar todo el miedo, todo el estr\u00e9s.<br \/>\nPero ese no fue el \u00fanico momento en el que pas\u00e9 realmente miedo.<br \/>\nAlguien grit\u00f3 que ve\u00eda tierra. Inmediatamente, todos los pasajeros de las dos barcas nos giramos para poder verla. Se ve\u00eda. Volv\u00eda a ver tierra, y una paz interior me inund\u00f3 de nuevo. En la otra embarcaci\u00f3n los gritos de alegr\u00eda se percib\u00edan a kil\u00f3metros. Y entre tanto alboroto alguien cay\u00f3 al agua. Detr\u00e1s de \u00e9l fueron dos m\u00e1s. Y detr\u00e1s de estos cuatro. Hasta que la embarcaci\u00f3n volc\u00f3. Dos hombres de nuestra barca saltaron para socorrer a su familia. Gente que no sab\u00eda nadar se estaba ahogando en el agua. Gente que s\u00ed sab\u00eda nadar tambi\u00e9n se ahogaba, y los salvavidas no se abr\u00edan, no funcionaban. Delante m\u00edo, estaba viendo c\u00f3mo decenas y decenas de personas mor\u00edan. Se ahogaban en mis narices y no pod\u00eda hacer nada.<br \/>\nMi madre me cogi\u00f3 la mano, advirti\u00e9ndome del peligro que comporta caer al agua. Yo, a su vez cog\u00ed a mi hermana, protegi\u00e9ndola del mar.<br \/>\nNuestra barca avanzaba. Lo hac\u00eda sola. Eran pocos los que todav\u00eda miraban hacia atr\u00e1s. Ya no pod\u00edamos hacer nada. Si hab\u00eda alg\u00fan superviviente, no aguantar\u00eda mucho m\u00e1s. Y aquello no era humano, pero era lo m\u00e1s real que os pod\u00e9is imaginar.<br \/>\nCuanto m\u00e1s nos acerc\u00e1bamos a la costa, m\u00e1s viento hacia. Y con el viento venia el fr\u00edo.<br \/>\nEl viento era cada vez m\u00e1s feroz, y golpeaba la barca con verdadera violencia. Todos rez\u00e1bamos por llegar cuanto antes a aquella costa tan deseada en aquellos momentos. A pocos metros, dos barcos se acercaron. Eran grandes, pesados, fr\u00edos\u2026 Se ve\u00edan desde lejos. Pero cuando estuvieron a pocos metros de nosotros, se pararon. No sab\u00edamos qu\u00e9 hacer, c\u00f3mo reaccionar. Hubo gente que se tir\u00f3 al agua esperando ser socorridos. No fue as\u00ed.<br \/>\nNuestra barca segu\u00eda avanzando, incansablemente, pero cada vez m\u00e1s pesada. Pasamos entre los dos barcos, pero en ese momento, una r\u00e1faga de aire tumb\u00f3 la barca. Ca\u00edmos todos. No quer\u00eda perder de vista a mi madre. Pero tampoco pod\u00eda perder de vista a mi hermana. No vi caer a ninguna. Pero sabia que hab\u00edan ca\u00eddo. Cuando llegu\u00e9 a la superficie, pude ver que desde los barcos nos lanzaban salvavidas. Antes de coger uno, volv\u00ed la mirada en busca de mi madre o de mi hermana. Consegu\u00ed verlas. Ambas estaban cogidas a un flotador. Me tranquilic\u00e9. Pude coger uno y subir a uno de los barcos. Las esper\u00e9 y cuando consiguieron subir, las abrac\u00e9 con todas mis fuerzas. Ped\u00ed una silla para mi madre, y cuando me la dieron, entramos los tres dentro del barco.<br \/>\nCuando llegamos a tierra, nos hicieron pasar un control. Todos pens\u00e1bamos que nos dejar\u00edan irnos, y que podr\u00edamos ir hacia donde quisi\u00e9ramos, que ya \u00e9ramos libres. No fue as\u00ed. Nos hicieron pasar hacia un recinto muy grande, con casas. Algunas eran de metal, peque\u00f1as; otras, como en la que vivimos nosotros, son solo tiendas de campa\u00f1a, algo grandes, pero solo tiendas.<br \/>\nEl primer d\u00eda pensaba que era pasajero, que en pocos d\u00edas, incluso horas, saldr\u00edamos de aqu\u00ed. Pensaba en lo que har\u00edamos despu\u00e9s. Se lo contaba a mi madre, que segu\u00eda sin luz en los ojos, apagada. Me hacia ilusiones. Pero nada fue as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oigo, a lo lejos, ni\u00f1os que juegan a la pelota. R\u00eden y gritan, como si todo aquello que les rodea no tuviera la m\u00e1s m\u00ednima importancia. Inmunes a los peligros, puras medicinas contra la tristeza que, al parecer, mucha gente aqu\u00ed padece. Pero visto lo visto, parecen los \u00fanicos que todav\u00eda conservan algo de brillo en su mirada. Me gustar\u00eda levantarme, verles re\u00edr y jugar con aquella bola, y pasarme all\u00ed las horas, como ellos, como si nada ni nadie importaran lo m\u00e1s m\u00ednimo, como si no existiera nada m\u00e1s que una bola de papel arrugada. Pero no puedo.<br \/>\nTengo que quedarme sentado en mi tienda, mi nueva casa, y cuidar de mi hermana, que duerme. No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo hace que no duermo dos horas seguidas. No s\u00e9 cu\u00e1nto m\u00e1s voy a estar as\u00ed. No s\u00e9 muchas cosas, y no entiendo muchas otras. No entiendo, por ejemplo, por qu\u00e9 nos hacen esperar aqu\u00ed, si lo malo ya ha pasado.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\">C\u00e9sar Aparicio, 4t A<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1r premi<br \/>\nProsa 2n cicle<br \/>\nSant Jordi 2017<br \/>\nC\u00e9sar Aparicio<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6720,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[158,3,86,24,96,194],"tags":[],"class_list":["post-6839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-curs-2016-17","category-eso","category-eso-4","category-eso-4a","category-sant-jordi","category-sant-jordi-2017"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6839"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6839\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6841,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6839\/revisions\/6841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/institutmontserratroig\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}