EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ
Un viejo coronel retirado vive esperando el aviso de que le han concedido la pensión a la que tiene derecho por los servicios prestados a la patria. La espera dura ya quince años, y el coronel ha ido todos los viernes al puerto a esperar la llegada de la lancha que trae el correo, y siempre ha vuelto de vacío. Su hijo Agustín murió acribillado en un atentado y el orgulloso coronel y su esposa han ido vendiendo los pocos objetos de valor que tenían para poder comer. Sólo les queda un gallo de pelea, cómo herencia de su hijo muerto. Enterado de que le pueden pagar hasta novecientos pesos por el animal, debe decidir si lo vende o no.


