De la mano de Leonardo (un profesor de literatura que nicia a sus alumnos de 3o de BUP en el intricado laberinto que supone escribir una novela) Marina lleva a cabo un ejercicio narrativo titulado Tiempo perdido. Su relato se convierte en una idagación sobre las tormentosas relaciones de sus padres y el triste final de su madre. Venciendo miedos y recelos, Marina descubre con Carlos el sentimiento amoroso y encara el futuro con renovada esperanza. Novela de afirmación de la propia personalidad, de iniciación, aprendizaje y búsqueda.


