{"id":8284,"date":"2021-02-16T13:16:54","date_gmt":"2021-02-16T12:16:54","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/?p=8284"},"modified":"2021-05-14T11:37:18","modified_gmt":"2021-05-14T09:37:18","slug":"el-final-de-la-odisea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/alumnes\/la-hora-del-cuento\/el-final-de-la-odisea\/","title":{"rendered":"El final de la Odisea"},"content":{"rendered":"<p>Y mientras Ulises regresaba a su isla, a \u00cdtaca, \u00bfqu\u00e9 pasaba con su familia?<br \/>\nLas costumbres de \u00cdtaca obligaban a que la reina se casara con un pretendiente, as\u00ed que, a medida que pasaban los a\u00f1os, los hijos nobles de \u00cdtaca fueron acudiendo a palacio. Pen\u00e9lope estaba obligada a servirles grandes banquetes y grandes festines, hasta q<a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-8286 alignleft\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises2-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises2-300x158.jpg 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises2.jpg 680w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>ue escogiera marido, pero ella no se quer\u00eda casar, as\u00ed que les iba dando largas y pon\u00eda m\u00faltiples excusas.<br \/>\nUn d\u00eda, presionada para que se casase, ide\u00f3 un plan. Dijo que su suegro Laertes era muy mayor, que le tejer\u00eda una mortaja, y que una vez estuviera acabada la mortaja, se casar\u00eda.<br \/>\nPen\u00e9lope era muy lista; por el d\u00eda tej\u00eda y por la noche&#8230; \u00bfSab\u00e9is qu\u00e9 hac\u00eda? Destej\u00eda lo que hab\u00eda hecho durante el d\u00eda. Pero una esclava traidora la espi\u00f3 una noche y al d\u00eda siguiente la denunci\u00f3 a los pretendientes. Los pretendientes estaban furiosos. \u00a1Pen\u00e9lope tendr\u00eda que dejarse de enga\u00f1os y escoger marido!<br \/>\nPues en estas circunstancias lleg\u00f3 Ulises a las playas de \u00cdtaca. Palas Atenea era una diosa que lo hab\u00eda ayudado anteriormente, as\u00ed que se le apareci\u00f3 y le dijo que la situaci\u00f3n en \u00cdtaca era muy complicada, y que si alguien lo reconoc\u00eda, sin duda lo matar\u00eda. Y entonces lo transform\u00f3 en un mendigo cubierto de harapos, con un cayado, y le mand\u00f3 que fuera a ver a su viejo porquerizo, que sin duda le explicar\u00eda qu\u00e9 pasaba en \u00cdtaca. Ulises fue a ver a su porquerizo, y en la casa estaba escondido su hijo Tel\u00e9maco, ya que los pretendientes tambi\u00e9n lo quer\u00edan matar. Entonces Palas Atenea lo transform\u00f3 en la forma real de Ulises. El viejo porquerizo lo reconoci\u00f3 y lo abraz\u00f3. Tel\u00e9maco abraz\u00f3 por primera vez a su padre, pues no lo conoc\u00eda.<br \/>\nEntonces idearon un plan ente los tres. Palas Atenea transform\u00f3 otra vez a Ulises en mendigo, y los tres fueron al palacio real. Al acercarse a palacio, en un mont\u00f3n de esti\u00e9rcol, Ulises vio un perro, un viejo perro que ya no se pod\u00eda mover&#8230; se estaba muriendo&#8230; Se dio cuenta de que era su perro, el cachorro que hab\u00eda dejado en \u00cdtaca al partir a la guerra de Troya. El viejo perro reconoci\u00f3 a u amo, gimi\u00f3, movi\u00f3 la cola de contento y se muri\u00f3 de la emoci\u00f3n, al ver de nuevo a su amo.<br \/>\nUlises entr\u00f3 en el Sal\u00f3n del trono. All\u00ed pidi\u00f3 hospitalidad. Los pretendientes se rieron del viejo mendigo y le tiraron copas de vino, trozos de carne&#8230; Pen\u00e9lope grit\u00f3 horrorizada. \u00bfC\u00f3mo se atrev\u00edan a comportarse as\u00ed con alguien que ped\u00eda hospitalidad? Los dioses los castigar\u00edan. La mujer de Ulises pidi\u00f3 a la vieja nodriza que lavara los pies del mendigo.<br \/>\nLa nodriza se acerc\u00f3 al mendigo y, al ir a lavarle los pies, un grito sali\u00f3 de su garganta. \u00a1El mendigo ten\u00eda la misma cicatriz en la pierna que hab\u00eda tenido su antiguo amo, Ulises, que se la hab\u00eda hecho yendo un d\u00eda de caza!&#8230; \u00a1Aquel mendigo era su amo!<br \/>\nUlises le tap\u00f3 la boca: -Calla, vieja nodriza, si dices qui\u00e9n soy estos pretendientes me matar\u00e1n- Y la nodriza se call\u00f3.<br \/>\nLos pretendientes exigieron a Pen\u00e9lope que escogiera marido. La mujer de Ulises no ten\u00eda escapatoria\u2026 Entonces ide\u00f3 un plan.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8285\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises1-300x279.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"279\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises1-300x279.jpg 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises1.jpg 512w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Ver\u00e9is, antes de que Ulises partiera a la guerra de Troya, se entreten\u00eda de una manera un tanto curiosa: Palas Ateneas le hab\u00eda dado un arco enorme, muy dif\u00edcil de armar. Se necesitaba la fuerza de un dios para poder utilizarlo, de un dios o de alguien especial, tan especial como Ulises. Adem\u00e1s, Palas Atenea le hab\u00eda concedido el don a Ulises de que all\u00e1 donde pon\u00eda el ojo\u2026 pon\u00eda la flecha, as\u00ed que nunca fallaba<br \/>\nUlises, antes de partir a la guerra de Troya, sol\u00eda coger 12 hachas de doble filo, las pon\u00eda en fila y\u2026 zas! Atravesaba con una flecha las arandelas. Y Pen\u00e9lope dijo que se casar\u00eda con aquel que fuera capaz de armar el arco de Ulises y atravesar las doce hachas.<br \/>\nLos pretendientes lo intentaron sucesivamente\u2026 Todo in\u00fatil\u2026 En ese momento el viejo mendigo, es decir, Ulises, levant\u00f3 la mano y pidi\u00f3 permiso para intentarlo. Todos los all\u00ed reunidos se rieron de \u00e9l, todos excepto Pen\u00e9lope, que dijo que tambi\u00e9n ten\u00eda derecho a intentarlo.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8287\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises3-300x196.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises3-300x196.jpg 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/ulises3.jpg 371w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>El viejo mendigo tom\u00f3 el arco, y mientras lo armaba, Palas Atenea lo transform\u00f3 en su ser real, y ya Ulises tir\u00f3 la flecha y atraves\u00f3 las doce flechas.<br \/>\nUn grito de horror sali\u00f3 de la boca de sus enemigos. Estaban encerrados en la Sala del Trono. Tel\u00e9maco hab\u00eda cerrado las puertas y no pod\u00edan salir. Ellos estaban desarmados, y Ulises ten\u00eda su arco mortal, Ulises, que all\u00e1 donde pon\u00eda el ojo hac\u00eda diana\u2026<br \/>\nTodos los pretendientes murieron, y el suelo del sal\u00f3n de trono se llen\u00f3 de cad\u00e1veres. Todo era un mar de sangre.<br \/>\nY Ulises pudo reinar finalmente en \u00cdtaca, con su mujer Pen\u00e9lope y su hijo Tel\u00e9maco.<br \/>\nY aqu\u00ed acaba la historia de La Odisea, de Homero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y mientras Ulises regresaba a su isla, a \u00cdtaca, \u00bfqu\u00e9 pasaba con su familia? Las costumbres de \u00cdtaca obligaban a que la reina se casara con un pretendiente, as\u00ed que, a medida que pasaban los a\u00f1os, los hijos nobles de \u00cdtaca fueron acudiendo a palacio. Pen\u00e9lope estaba obligada a servirles grandes banquetes y grandes festines, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":8285,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[322],"tags":[323],"class_list":["post-8284","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-hora-del-cuento","tag-contes"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8284"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8284\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8879,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8284\/revisions\/8879"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8285"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}