{"id":8278,"date":"2021-02-16T13:13:05","date_gmt":"2021-02-16T12:13:05","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/?p=8278"},"modified":"2021-03-16T13:09:08","modified_gmt":"2021-03-16T12:09:08","slug":"el-peral-de-la-tia-miseria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/alumnes\/la-hora-del-cuento\/el-peral-de-la-tia-miseria\/","title":{"rendered":"El peral de la t\u00eda Miseria"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-8280\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria2-300x242.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria2-300x242.jpg 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria2.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Hace mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que ya casi nadie se acuerda, hab\u00eda una vez una mujer pobre y vieja, muy muy vieja, a la que toda la gente del pueblo la llamaba la t\u00eda Miseria. Viv\u00eda en una choza a las afueras del pueblo y no ten\u00eda m\u00e1s que un peral a la puerta de su casa. Pero ocurr\u00eda que, como las peras eran tan buenas, los chicos del pueblo ven\u00edan y se las robaban y ella solo pod\u00eda recoger las que dejaban.<br \/>\nUn d\u00eda apareci\u00f3 a la puerta de su casa un pobre y la t\u00eda Miseria lo invit\u00f3 a pasar y a compartir unas sopas de pan que hab\u00eda hecho. Luego, le cedi\u00f3 su jerg\u00f3n para que durmiera en su casa.<br \/>\nA la ma\u00f1ana siguiente, cuando la t\u00eda Miseria vio que el pobre se levantaba ya para marcharse, le dijo:<\/p>\n<p>Miseria: Espere usted, que voy al pueblo a buscar unos pedazos de pan que me hab\u00edan prometido ayer y los traigo para que se vaya usted desayunado.<\/p>\n<p>El pobre se neg\u00f3 y la t\u00eda Miseria insisti\u00f3 tanto que al final se vio obligado a decirle que \u00e9l era en realidad un santo del cielo y que Dios le hab\u00eda mandado al mundo para ver c\u00f3mo se ejerc\u00eda la caridad y que, haciendo este encargo, hab\u00eda dado con ella. Y le dijo:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-8282 size-medium\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria4-e1613477558677-300x248.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria4-e1613477558677-300x248.jpg 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria4-e1613477558677.jpg 435w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Pobre: En vista de tu bondadoso coraz\u00f3n voy a concederte una gracia, la que t\u00fa me pidas.<br \/>\nMiseria: Ver\u00e1 usted, le voy a pedir una gracia: que siempre que alguien se suba al peral a comerse mis peras, no pueda volver a bajar de \u00e9l sin que yo se lo mande.<br \/>\nPobre: Sea; concedido.<\/p>\n<p>Desde entonces, despu\u00e9s de un par de escarmientos, no volvieron a quitarle una pera. Y, as\u00ed pasaron los a\u00f1os y la t\u00eda Miseria cumpli\u00f3 m\u00e1s de noventa.<br \/>\nUn d\u00eda lleg\u00f3 a la puerta de su casa uno que parec\u00eda hombre y mujer, cubierto con una gran capa negra y con una guada\u00f1a al hombro y le dijo a la t\u00eda Miseria:<\/p>\n<p>Muerte: Vamos, Miseria, que ha llegado tu hora.<\/p>\n<p>La t\u00eda Miseria reconoci\u00f3 en seguida a la Muerte. Y empez\u00f3 a protestar:<br \/>\nMiseria: \u00a1Mira t\u00fa! Ahora que estaba pasando unos a\u00f1os tranquila, ahora que estoy viviendo yo tan a gusto con mis cuatro cosas, quieres que te acompa\u00f1e. Pues no me quiero morir.<\/p>\n<p>Porfi\u00f3 la t\u00eda Miseria, pero al fin vio que no pod\u00eda esquivarla y entonces le dijo a la Muerte:<\/p>\n<p>Miseria: Bueno, est\u00e1 bien, ya me voy; pero, mientras me arreglo, haz el favor de cogerme esas cuatro peras que quedan en el peral, que las quiero para el camino.<\/p>\n<p>La Muerte accedi\u00f3 y se subi\u00f3 al \u00e1rbol a coger las peras; y al ir a bajar vio que no pod\u00eda y que se hab\u00eda quedado agarrada a \u00e9l. Hizo todos los esfuerzos que sab\u00eda, pero nada, all\u00ed se qued\u00f3. Y la t\u00eda Miseria, que la observaba desde el ventanuco, le grit\u00f3:<\/p>\n<p>Miseria: Ah\u00ed te quedas t\u00fa y aqu\u00ed me quedo yo, que sin mi permiso no puedes bajar.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-8279 size-full\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2021\/02\/miseria1.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"250\" \/><\/a>As\u00ed pasaron otros pocos a\u00f1os y, entretanto, en el mundo empez\u00f3 a sentirse la ausencia de la Muerte y nadie se mor\u00eda. Los viejos se hac\u00eda m\u00e1s viejos, pero ninguno mor\u00eda. No se mor\u00eda la gente ni en las guerras. Los que, desesperados, se suicidaban, s\u00f3lo quedaban malheridos. Hab\u00eda muchos enfermos que ped\u00edan a los m\u00e9dicos que los mataran y los m\u00e9dicos, a su vez, no pod\u00edan con todos y andaban buscando alg\u00fan modo de que se muriese la gente. La desesperaci\u00f3n era muy grande y cada vez aumentaba m\u00e1s y much\u00edsima gente odiaba la vida y trataba de deshacerse de ella. Pero no hab\u00eda manera, porque la Muerte estaba colgada del peral de la t\u00eda Miseria.<br \/>\nEntonces los m\u00e9dicos tomaron la decisi\u00f3n de encontrar a la Muerte donde fuera y se esparcieron por todo el mundo a buscarla. Uno de ellos acert\u00f3 a pasar cerca de la choza de la t\u00eda Miseria. Y al verlo, la muerte le llam\u00f3:<\/p>\n<p>Muerte: \u00a1Eh, t\u00fa, m\u00e9dico!<\/p>\n<p>El m\u00e9dico la reconoci\u00f3 de inmediato:<\/p>\n<p>M\u00e9dico: \u00a1Vaya, vaya, al fin, mi amiga la Muerte! Sabr\u00e1s que te andamos buscando por medio mundo.<br \/>\nMuerte: S\u00e1came de aqu\u00ed, que estoy atrapada en el peral.<\/p>\n<p>El m\u00e9dico, ni corto ni perezoso, se subi\u00f3 al \u00e1rbol para ayudar a la Muerte y qued\u00f3 preso \u00e9l tambi\u00e9n. Y as\u00ed estuvo d\u00eda y noche junto a la Muerte hasta que sus familiares lo encontraron agarrado al \u00e1rbol. Llamaron a otros del pueblo que llegaron con hachas para derribar el peral; pero en esto la t\u00eda Miseria apareci\u00f3 y les grit\u00f3:<\/p>\n<p>Miseria: \u00a1No me cort\u00e9is el peral, que es lo que m\u00e1s quiero en el mundo!<br \/>\nM\u00e9dico: Pues tenemos que hacerlo para librar a la Muerte, porque los enfermos, los viejos, los heridos de todo el mundo est\u00e1n que ya no pueden m\u00e1s de tantas calamidades.<br \/>\nMiseria: Pues aunque me cort\u00e9is el \u00e1rbol no se soltar\u00e1 de \u00e9l nadie que est\u00e9 agarrado. As\u00ed que yo soltar\u00e9 a la Muerte con una condici\u00f3n.<br \/>\nMuerte: \u00bfCu\u00e1l es la condici\u00f3n?<br \/>\nMiseria: Que no vengas por m\u00ed hasta que yo te llame tres veces.<br \/>\nMuerte: De acuerdo.<\/p>\n<p>Y la t\u00eda Miseria la dej\u00f3 ir. La Muerte, apenas se vio libre, empez\u00f3 a segar vidas con su guada\u00f1a y la gente empez\u00f3 a morir por todas partes.<br \/>\nMientras tanto, la t\u00eda Miseria sigui\u00f3 viviendo en su choza con su peral, su jerg\u00f3n, su silla, su cesto y su perro, tan tranquila por m\u00e1s que pasaron los a\u00f1os, pidiendo limosna y vendiendo sus peras. Y cuentan que es por esta raz\u00f3n por la que siempre ha habido Miseria en el mundo, aunque no sabemos si alg\u00fan d\u00eda la Miseria, cansada de tanto vivir, ser\u00e1 ella quien busque a la Muerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que ya casi nadie se acuerda, hab\u00eda una vez una mujer pobre y vieja, muy muy vieja, a la que toda la gente del pueblo la llamaba la t\u00eda Miseria. 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