{"id":6861,"date":"2020-02-19T22:48:05","date_gmt":"2020-02-19T21:48:05","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/?p=6861"},"modified":"2020-02-20T11:08:32","modified_gmt":"2020-02-20T10:08:32","slug":"el-mayor-tesoro-de-un-hombre-es-su-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/eso\/eso-1\/el-mayor-tesoro-de-un-hombre-es-su-mujer\/","title":{"rendered":"EL MAYOR TESORO DE UN HOMBRE ES SU MUJER"},"content":{"rendered":"<p><strong>EL MAYOR TESORO DE UN HOMBRE ES SU MUJER<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/photos.app.goo.gl\/BvJ1q1RXNwnKgdaY7\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-6867 size-medium\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/02\/20200219_092247-e1582193155414-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>El h\u00e9roe de esta historia no es Al\u00ed Bab\u00e1, que era un buenazo, por cierto, pero no sab\u00eda enfrentarse a nadie ni reconocer el peligro. La hero\u00edna es la criada, que callandito callandito salva una y otra vez a sus amos de la venganza de los ladrones. Es tan importante que al final de esta historia, Al\u00ed Bab\u00e1 mand\u00f3 poner en el dintel de su casa el siguiente lema: \u201cEl mayor tesoro de un hombre es su mujer\u201d.<\/p>\n<p>Y como esta vez el cuento acaba en boda, hemos conocido una costumbre muy bonita de Marruecos. Tal como nos ha explicado Hiba Kharraz, en las bodas marroqu\u00edes es costumbre perfumar a los novios para desearles felicidad y buena suerte. Nuestra compa\u00f1era ha utilizado un aut\u00e9ntico perfumador \u00e1rabe y nos ha rociado a todos con colonia para desearnos felicidad y buena suerte.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>AL\u00cd BAB\u00c1 Y LOS 40 LADRONES (2\u00aa parte)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Hace mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que ya casi nadie se acuerda, Al\u00ed Bab\u00e1, que hab\u00eda encontrado el cad\u00e1ver de su hermano en la cueva de los ladrones. Se lo llev\u00f3 a su casa, pero hab\u00eda un problema: \u00bfqu\u00e9 dir\u00eda a los vecinos? Si contaba que Kassim hab\u00eda sido muerto por los ladrones se descubrir\u00eda el secreto, y eso, ya lo sabemos, no conven\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>-Digamos que muri\u00f3 de muerte natural -dijo Luz de la Noche.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfC\u00f3mo vamos a decir eso? Nadie se muere sin cabeza -dijo Al\u00ed Bab\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>-Yo lo resolver\u00e9 -dijo Luz de la Noche, y fue a buscar a un zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>Camina que camina, lleg\u00f3 a la casa del zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>-Zapatero -le dijo-, voy a vendarte los ojos y te llevar\u00e9 a mi casa.<\/em><\/p>\n<p><em>Eso nunca -le contest\u00f3 el zapatero-. Si voy, ir\u00e9 con los ojos bien abiertos.<\/em><\/p>\n<p><em>No -repuso Luz de la Noche. Y le dio una moneda de oro.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfY para qu\u00e9 quieres vendarme los ojos? -pregunt\u00f3 el zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>-Para que no veas ad\u00f3nde te llevo y no puedas decir a nadie d\u00f3nde queda mi casa -dijo Luz de la Noche, y le dio otra moneda de oro.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfY qu\u00e9 tengo que hacer en tu casa? -pregunt\u00f3 el zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>-Coser a un muerto -le explic\u00f3 Luz de la Noche.<\/em><\/p>\n<p><em>-Ah, no -dijo el zapatero-, eso s\u00ed que no -y tendi\u00f3 la mano para que Luz de la Noche le diera otra moneda.<\/em><\/p>\n<p><em>-Est\u00e1 bien -dijo el zapatero despu\u00e9s de recibir la moneda-, vamos a tu casa.<\/em><\/p>\n<p><em>Y fueron. El zapatero cosi\u00f3 la cabeza del muerto, uni\u00e9ndola. Y todo lo hizo con los ojos vendados. Finalmente volvi\u00f3 a su casa acompa\u00f1ado por Luz de la Noche y all\u00ed se quit\u00f3 la venda.<\/em><\/p>\n<p><em>-No cuentes a nadie lo que hiciste -le advirti\u00f3 Luz de la Noche.<\/em><\/p>\n<p><em>Y se fue contenta, porque con su plan ya estaba todo resuelto. De manera que cuando los vecinos fueron informados que Kassim hab\u00eda muerto, nadie sospech\u00f3 nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Y eso fue lo que pas\u00f3 con Kassim, el malo, el harag\u00e1n, el de mala memoria. Pero resulta que los ladrones volvieron a la monta\u00f1a y vieron que Kassim no estaba. Ninguno de los ladrones era muy inteligente que digamos, pero el jefe dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Si el muerto no est\u00e1, quiere decir que alguien se lo llev\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>-Y si alguien se lo llev\u00f3, quiere decir que alguien sali\u00f3 de aqu\u00ed llev\u00e1ndoselo -dijo otro ladr\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>-Pero si alguien sali\u00f3 de aqu\u00ed llev\u00e1ndoselo, quiere decir que primero entr\u00f3 alguien que despu\u00e9s se lo llev\u00f3 -dijo el jefe de los ladrones.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfPero c\u00f3mo va a entrar alguien si para entrar tiene que pronunciar las palabras m\u00e1gicas secretas, que por ser secretas nadie conoce? -dijo otro ladr\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de cavilar hasta el anochecer, el jefe dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Quiere decir que si alguien sali\u00f3 llev\u00e1ndose a ese muerto, quiere decir que antes de salir entr\u00f3, porque nadie puede salir de ning\u00fan lado si antes no entra. Quiere decir que el que entr\u00f3 pronunci\u00f3 las palabras secretas.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfY eso qu\u00e9 quiere decir? -preguntaron los otros 39 ladrones.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Quiere decir que alguien descubri\u00f3 el secreto! -contest\u00f3 el jefe.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfY eso qu\u00e9 quiere decir? -preguntaron los 39.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Que hay que cortarle la cabeza!<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Muy bien! \u00a1Cort\u00e9mosela ahora mismo!<\/em><\/p>\n<p><em>Y ya sal\u00edan a cortarle la cabeza cuando el jefe dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Primero tenemos que saber qui\u00e9n es el que descubri\u00f3 nuestro secreto. Uno de vosotros debe ir al pueblo y averiguarlo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Yo ir\u00e9 -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 39. (El n\u00famero 40 era el jefe).<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando el ladr\u00f3n n\u00famero 39 lleg\u00f3 al pueblo, pas\u00f3 frente al taller de un zapatero y entr\u00f3. Dio la casualidad de que era el zapatero que ya sabemos.<\/em><\/p>\n<p><em>-Zapatero -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 39-, estoy buscando a un muerto que se muri\u00f3 hace poco. \u00bfNo lo viste?<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfUno sin cabeza? -pregunt\u00f3 el zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>-El mismo -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 39.<\/em><\/p>\n<p><em>-No, no lo vi -dijo el zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>-De m\u00ed no se r\u00ede ning\u00fan zapatero -dijo el ladr\u00f3n-. Bien sabes de qui\u00e9n hablo.<\/em><\/p>\n<p><em>-S\u00ed que s\u00e9, pero juro que no lo vi.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el zapatero le cont\u00f3 todo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Qu\u00e9 l\u00e1stima -se lament\u00f3 el 39-, yo quer\u00eda recompensarte con esta linda bolsita. Y le mostr\u00f3 una bolsita llena de moneditas de oro.<\/em><\/p>\n<p><em>-Un momento -dijo el zapatero-, yo no vi nada, pero debes saber que los ciegos tienen muy desarrollados sus otros sentidos. Cuando me vendaron los ojos, s\u00fabitamente se me desarroll\u00f3 el sentido del olfato. Creo que por el olor podr\u00eda reconocer la casa a la que me llevaron.<\/em><\/p>\n<p><em>Y agreg\u00f3:<\/em><\/p>\n<p><em>-V\u00e9ndame los ojos y s\u00edgueme. Me guiar\u00e9 por mi nariz.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed se hizo. Con su nariz al frente fue el zapatero oliendo todo. Detr\u00e1s de \u00e9l iba el ladr\u00f3n n\u00famero 39. Hasta que se pararon frente a una casa.<\/em><\/p>\n<p><em>-Es \u00e9sta -dijo el zapatero-. La reconozco por el olor de la le\u00f1a que sale de ella.<\/em><\/p>\n<p><em>-Muy bien -respondi\u00f3 el ladr\u00f3n n\u00famero 39-. Har\u00e9 una marca en la puerta para que pueda guiar a mis compa\u00f1eros hasta aqu\u00ed y cumplir nuestra venganza amparados por la oscuridad de la noche.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el ladr\u00f3n hizo una cruz en la puerta. Despu\u00e9s ladr\u00f3n y zapatero se fueron, cada cual por su camino. Pero Luz de la Noche hab\u00eda visto todo. Entonces sali\u00f3 a la calle y marc\u00f3 la puerta de todas las casas con una cruz igual a la que hab\u00eda hecho el ladr\u00f3n. Despu\u00e9s se fue a dormir muy tranquila.<\/em><\/p>\n<p><em>-Jefe -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 39 cuando volvi\u00f3 a la guarida secreta-, con ayuda de un zapatero descubr\u00ed la casa del que sabe nuestro secreto y ahora puedo conducirlos hasta ese lugar.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfAun en la oscuridad de la noche? \u00bfNo te equivocar\u00e1s de casa? -pregunt\u00f3 el jefe.<\/em><\/p>\n<p><em>-No. Porque marqu\u00e9 la puerta con una cruz.<\/em><\/p>\n<p><em>-Vamos -dijeron todos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y blandiendo sus alfanjes se lanzaron a todo galope.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00c9sta es la casa -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 39 cuando llegaron a la primera puerta del pueblo.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfCu\u00e1l? -pregunt\u00f3 el jefe.<\/em><\/p>\n<p><em>-La que tiene la cruz en la puerta.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Todas tienen una cruz! \u00bfCu\u00e1ntas puertas marcaste?<\/em><\/p>\n<p><em>El ladr\u00f3n n\u00famero 39 casi se desmaya. Pero no tuvo tiempo porque el jefe, enfurecido, le cort\u00f3 la cabeza. Y, sin p\u00e9rdida de tiempo, orden\u00f3 el regreso. No quer\u00edan levantar sospechas.<\/em><\/p>\n<p><em>-Alguien tiene que volver al pueblo, hablar con ese zapatero y tratar de dar con la casa.<\/em><\/p>\n<p><em>-Ir\u00e9 yo -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 38.<\/em><\/p>\n<p><em>Y fue.<\/em><\/p>\n<p><em>Y encontr\u00f3 la casa del zapatero. Y el zapatero se hizo vendar los ojos. Y le se\u00f1al\u00f3 la casa. Y el ladr\u00f3n n\u00famero 38 hizo una cruz en la puerta. Pero de color rojo y tan chiquita que apenas se ve\u00eda. Despu\u00e9s zapatero y ladr\u00f3n se fueron, cada cual por su camino.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero Luz de la Noche vio todo y repiti\u00f3 la estratagema anterior: en todas las puertas de la vecindad marc\u00f3 una cruz roja, igual a la que hab\u00eda hecho el bandido.<\/em><\/p>\n<p><em>-Jefe, ya encontr\u00e9 la casa y puedo guiarlos ahora mismo -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 38 cuando volvi\u00f3 a la roca m\u00e1gica.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfNo te confundir\u00e1s? -dijo el jefe.<\/em><\/p>\n<p><em>-No, porque hice una cruz muy peque\u00f1a, que solo yo s\u00e9 cu\u00e1l es.<\/em><\/p>\n<p><em>Y los treinta y nueve ladrones salieron a todo galope.<\/em><\/p>\n<p><em>-Esta es la casa -dijo el ladr\u00f3n n\u00famero 38 cuando llegaron a la primera puerta del pueblo.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfCu\u00e1l? -pregunt\u00f3 el jefe.<\/em><\/p>\n<p><em>-La que tiene esa peque\u00f1a cruz colorada en la puerta.<\/em><\/p>\n<p><em>-Todas tienen una peque\u00f1a cruz colorada en la puerta -dijo el jefe de los bandidos. Y le cort\u00f3 la cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s el jefe dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Ma\u00f1ana hablar\u00e9 yo con ese zapatero.<\/em><\/p>\n<p><em>Y orden\u00f3 el regreso. Al d\u00eda siguiente el jefe de los ladrones busc\u00f3 al zapatero. Y lo encontr\u00f3. Y el zapatero se hizo vendar los ojos. Y lo gui\u00f3. Y le mostr\u00f3 la casa. Pero el jefe no hizo ninguna cruz en la puerta ni otra se\u00f1al. Lo que hizo fue quedarse durante diez minutos mirando bien la casa.<\/em><\/p>\n<p><em>-Ahora soy capaz de reconocerla entre diez mil casas parecidas.<\/em><\/p>\n<p><em>Y fue en busca de sus muchachos.<\/em><\/p>\n<p><em>-Ladrones -les dijo-, para entrar en la casa del que descubri\u00f3 nuestro secreto y cortarle la cabeza sin ning\u00fan problema, me disfrazar\u00e9 de vendedor de aceite. En cada caballo cargar\u00e9 dos tinas de aceite sin aceite. Cada uno de ustedes se esconder\u00e1 en una tina y cuando yo d\u00e9 la orden ustedes saldr\u00e1n de la tina y mataremos al que descubri\u00f3 nuestro secreto y a todos los que salgan a defenderlo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Muy bien -dijeron los ladrones.<\/em><\/p>\n<p><em>Los caballos fueron cargados con las tinas y cada ladr\u00f3n se meti\u00f3 en una de ellas. El jefe se disfraz\u00f3 de vendedor de aceite y despu\u00e9s tap\u00f3 las tinas.<\/em><\/p>\n<p><em>Esa tarde los 38 ladrones entraron en el pueblo. Todos los que los vieron entrar pensaban que se trataba de un vendedor que tra\u00eda 37 tinas de aceite.<\/em><\/p>\n<p><em>Llegaron a la casa de Al\u00ed Bab\u00e1 y el jefe de los ladrones pidi\u00f3 permiso para pasar.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQui\u00e9n eres? -pregunt\u00f3 Al\u00ed Bab\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>-Un pac\u00edfico vendedor de aceite -dijo el jefe de los bandidos-. Lo \u00fanico que te pido es albergue, para m\u00ed y para mis caballos.<\/em><\/p>\n<p><em>-Adelante, pac\u00edfico vendedor -dijo Al\u00ed Bab\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Y les dio albergue. Y tambi\u00e9n comida, y dulces y licores. Pero el jefe de los ladrones lo \u00fanico que quer\u00eda era que llegara la noche para matar a Al\u00ed Bab\u00e1 y a toda su familia.<\/em><\/p>\n<p><em>Y la noche lleg\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero resulta que hubo que encender las l\u00e1mparas.<\/em><\/p>\n<p><em>-Nos hemos quedado sin una gota de aceite -dijo Luz de la Noche-, y no puedo encender las l\u00e1mparas. Por suerte hay en casa un vendedor de aceites; sacar\u00e9 un poco de esas grandes tinas que \u00e9l tiene.<\/em><\/p>\n<p><em>Luz de la Noche tom\u00f3 un pesado cuchar\u00f3n de cobre y fue hasta la primera tina y levant\u00f3 la tapa. El ladr\u00f3n que estaba adentro crey\u00f3 que era su jefe que ven\u00eda a buscarlo para lanzarse al ataque, y asom\u00f3 la cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00a1Qu\u00e9 aceite m\u00e1s raro! -exclam\u00f3 Luz de la Noche, y le dio con el cuchar\u00f3n en la cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>El ladr\u00f3n no se levant\u00f3 m\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>Luz de la Noche fue hasta la segunda tina y levant\u00f3 la tapa, y otro ladr\u00f3n asom\u00f3 la cabeza, creyendo que era su jefe.<\/em><\/p>\n<p><em>-Un aceite con turbantes -dijo Luz de la Noche.<\/em><\/p>\n<p><em>Y le dio con el cuchar\u00f3n. El ladr\u00f3n no se levant\u00f3 m\u00e1s. Tina por tina recorri\u00f3 Luz de la Noche, y en todas le pas\u00f3 lo mismo. A ella y al que estaba adentro. Enojad\u00edsima, fue a buscar al vendedor de aceite, y blandiendo el cuchar\u00f3n le dijo:<\/em><\/p>\n<p><em>-Es una verg\u00fcenza. No encontr\u00e9 ni una miserable gota de aceite en ninguna de sus tinas. \u00bfCon qu\u00e9 enciendo ahora mis l\u00e1mparas?<\/em><\/p>\n<p><em>Y le dio con el cuchar\u00f3n en la cabeza.<\/em><\/p>\n<p><em>El jefe de los ladrones cay\u00f3 redondo.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfPor qu\u00e9 tratas as\u00ed a mis hu\u00e9spedes? -pregunt\u00f3 Al\u00ed Bab\u00e1.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces Luz de la Noche quit\u00f3 el disfraz al jefe de la banda y todo qued\u00f3 aclarado. Como es de imaginar, los ladrones recibieron su merecido.<\/em><\/p>\n<p><em>Y eso fue lo que pas\u00f3 con ellos.<\/em><\/p>\n<p><em>En cuanto al hijo de Al\u00ed Bab\u00e1, le confes\u00f3 a su padre que estaba profundamente enamorado de la criada Luz de la Noche. Que nunca se hab\u00eda atrevido a decir nada porque era una criada, pero que ahora que todos le deb\u00edan la vida, quiz\u00e1 ser\u00eda el momento de mostrar sus sentimientos.<\/em><\/p>\n<p><em>Como pod\u00e9is imaginar, los sentimientos eran correspondidos, as\u00ed que esta historia acaba en boda.<\/em><\/p>\n<p><em>Y Al\u00ed Bab\u00e1, al comprender el valor de Luz de Luna en sus vidas, hizo grabar el siguiente lema sobre la puerta de su casa: <strong>El mayor tesoro de un hombre es su mujer<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Y color\u00edn colorado, este cuento ha terminado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL MAYOR TESORO DE UN HOMBRE ES SU MUJER El h\u00e9roe de esta historia no es Al\u00ed Bab\u00e1, que era un buenazo, por cierto, pero no sab\u00eda enfrentarse a nadie ni reconocer el peligro. 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