{"id":6734,"date":"2020-01-23T12:59:27","date_gmt":"2020-01-23T11:59:27","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/?p=6734"},"modified":"2020-01-23T12:59:27","modified_gmt":"2020-01-23T11:59:27","slug":"los-tres-hijos-del-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/alumnes\/la-hora-del-cuento\/los-tres-hijos-del-rey\/","title":{"rendered":"Los tres hijos del rey"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/condelucanor.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-6735 alignright\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/condelucanor-236x300.jpg\" alt=\"El Conde Lucanor\" width=\"236\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/condelucanor-236x300.jpg 236w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/condelucanor.jpg 327w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/a>Seguramente en casa todos ten\u00e9is colecciones de cuentos que hab\u00e9is le\u00eddo desde bien peque\u00f1os: \u201cCuentos de los hermanos Grimm\u201d, \u201cCuentos de Andersen\u201d, \u201cUn cuento para cada d\u00eda del a\u00f1o\u201d\u2026<\/p>\n<p>Esta costumbre de reunir cuentos diversos en un solo volumen viene de muy antiguo, y la encontramos por primera vez en \u201cEl conde Lucanor\u201d, libro medieval del que esta semana hemos contado el cuento \u201cLos tres hijos del rey\u201d.<\/p>\n<p>Aunque parezca incre\u00edble, la moraleja de este cuento del siglo XIV es v\u00e1lida en el siglo XXI: Cuando nuestros padres nos pidan que hagamos un encargo, hemos de ser diligentes y prestar atenci\u00f3n.<\/p>\n<h5><\/h5>\n<h5><em>LOS TRES HIJOS DEL REY<\/em><\/h5>\n<p><em>Esto era un Rey que ten\u00eda tres hijos. Como era ya viejo quer\u00eda elegir al m\u00e1s listo de los tres para nombrarle su heredero. Entonces dijo el Rey al hijo mayor:<\/em><\/p>\n<p><em>-Ma\u00f1ana, al amanecer, saldr\u00e9 cabalgando por mi reino. Quiero que me acompa\u00f1es.<\/em><\/p>\n<p><em>Al d\u00eda siguiente se present\u00f3 el mayor en la c\u00e1mara real, pero no tan temprano como le hab\u00eda mandado.<\/em><\/p>\n<p><em>-Quiero vestirme -dijo el Rey.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo mayor busc\u00f3 al criado, pero el criado no sab\u00eda qu\u00e9 vestido quer\u00eda ponerse el Rey. El mayor volvi\u00f3 a la<\/em><br \/>\n<em>c\u00e1mara real y lo pregunt\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>-El verde -dijo el Rey-.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo mayor dijo al criado que el Rey quer\u00eda el vestido verde, pero el criado no sab\u00eda qu\u00e9 manto quer\u00eda<\/em><br \/>\n<em>ponerse el Rey, as\u00ed que el mayor volvi\u00f3 a la c\u00e1mara real y lo pregunt\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>-El blanco -dijo el rey.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo mismo pas\u00f3 con los pantalones y las babuchas, hasta que el criado trajo toda la ropa y ayud\u00f3 a vestirse<\/em><br \/>\n<em>al Rey. Y cuando estaba ya vestido y calzado:<\/em><\/p>\n<p><em>-Quiero un caballo -dijo el rey-.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo mayor fue a las cuadras y dijo al caballerizo que preparara un caballo para el Rey, pero el caballerizo<\/em><br \/>\n<em>no sab\u00eda qu\u00e9 caballo deb\u00eda preparar, as\u00ed que el mayor volvi\u00f3 a la c\u00e1mara real y lo pregunt\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>-El negro -dijo el Rey-.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo mayor dijo al caballerizo que el Rey quer\u00eda el caballo negro, pero el caballerizo no sab\u00eda qu\u00e9 montura<\/em><br \/>\n<em>deb\u00eda colocarle, as\u00ed que el mayor volvi\u00f3 a la c\u00e1mara real y lo pregunt\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>-La de oro -dijo el Rey-.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo mismo pas\u00f3 con las espuelas y las riendas, con la espada y el escudo.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando ya estuvo todo dispuesto:<\/em><\/p>\n<p><em>-Cabalga t\u00fa -dijo el Rey-, recorre la ciudad y dime a la vuelta lo que hayas visto.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo mayor sali\u00f3 de palacio, montado en el caballo negro, y acompa\u00f1ado por muchos caballeros y<\/em><br \/>\n<em>guerreros que tocaban tambores y trompetas.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 te ha parecido? -le pregunt\u00f3 el rey a su regreso.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el hijo mayor le respondi\u00f3 que las trompetas y tambores que le acompa\u00f1aban, met\u00edan mucho ruido.<\/em><\/p>\n<p><em>Al d\u00eda siguiente mand\u00f3 llamar al hijo segundo y le hizo todas las pruebas que le hab\u00eda hecho al mayor, y el<\/em><br \/>\n<em>mediano a todo respondi\u00f3 lo mismo.<\/em><\/p>\n<p><em>Al d\u00eda siguiente mand\u00f3 al hijo menor que fuese a su cuarto muy temprano. Y el menor madrug\u00f3 y entr\u00f3 en<\/em><br \/>\n<em>la c\u00e1mara real cuando el Rey dorm\u00eda a\u00fan y estuvo muy callado esperando hasta que despertase.<\/em><\/p>\n<p><em>-Quiero vestirme -dijo el Rey-.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo menor pregunt\u00f3 entonces por el traje que deseaba ponerse, y tambi\u00e9n por el manto, los pantalones<\/em><br \/>\n<em>y las babuchas y fue a buscarlos y \u00e9l mismo lo trajo todo, de un solo viaje. No quiso llamar a ning\u00fan criado,<\/em><br \/>\n<em>sino que \u00e9l tambi\u00e9n le ayud\u00f3 a arreglarse. Y cuando estaba ya vestido y calzado\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>-Quiero un caballo -dijo el Rey-.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo menor pregunt\u00f3 qu\u00e9 caballo quer\u00eda que le preparase y con qu\u00e9 montura. Tambi\u00e9n se inform\u00f3 del<\/em><br \/>\n<em>freno, las riendas, la espada y el escudo y hasta qu\u00e9 caballeros y soldados deb\u00edan escoltarle. Y as\u00ed, de una<\/em><br \/>\n<em>sola vez, lo prepar\u00f3 todo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Cabalga t\u00fa -dijo el Rey- recorre la ciudad y dime a la vuelta lo que has visto.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo menor sali\u00f3 de palacio, montado en un caballo blanco y acompa\u00f1ado por muchos caballeros y<\/em><br \/>\n<em>soldados, que tocaban tambores y trompetas. Hizo callar la m\u00fasica y vio toda la ciudad, recorriendo sus<\/em><br \/>\n<em>calles, visitando las murallas y subiendo a sus torres. Cuando volvi\u00f3 era muy tarde.<\/em><\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 te ha parecido? -le pregunt\u00f3 el Rey.<\/em><\/p>\n<p><em>-La ciudad es fuerte y muy rica, pero la muralla est\u00e1 derrumbada por la parte del r\u00edo y por all\u00ed podr\u00edan<\/em><br \/>\n<em>entrar los enemigos.<\/em><\/p>\n<p><em>El hijo menor fue contando todo lo que hab\u00eda visto y o\u00eddo durante su visita a la ciudad. Finalmente, el Rey<\/em><br \/>\n<em>eligi\u00f3 al hijo menor como su heredero, despu\u00e9s de comparar las se\u00f1ales que vio en los otros y en este. Y,<\/em><br \/>\n<em>cuando subi\u00f3 al trono, fue un gran Rey.<\/em><\/p>\n<p><em>(Adaptaci\u00f3n libre del ejemplo XXIV de &#8220;El conde Lucanor&#8221;)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seguramente en casa todos ten\u00e9is colecciones de cuentos que hab\u00e9is le\u00eddo desde bien peque\u00f1os: \u201cCuentos de los hermanos Grimm\u201d, \u201cCuentos de Andersen\u201d, \u201cUn cuento para cada d\u00eda del a\u00f1o\u201d\u2026 Esta costumbre de reunir cuentos diversos en un solo volumen viene de muy antiguo, y la encontramos por primera vez en \u201cEl conde Lucanor\u201d, libro medieval 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