{"id":6726,"date":"2020-01-21T13:02:10","date_gmt":"2020-01-21T12:02:10","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/?p=6726"},"modified":"2020-02-03T11:10:36","modified_gmt":"2020-02-03T10:10:36","slug":"la-mitad-de-la-manta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/eso\/eso-1\/la-mitad-de-la-manta\/","title":{"rendered":"La mitad de la manta"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/Menora.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6727 size-medium alignleft\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/Menora-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/Menora-300x200.jpg 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/Menora-768x511.jpg 768w, https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-content\/uploads\/usu1174\/2020\/01\/Menora.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En <a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/categoria\/general\/la-hora-del-cuento\/\"><strong><em>La hora del cuento<\/em><\/strong><\/a> hemos explicado un cuento llamado <strong><em>&#8220;La mitad de la manta&#8221;<\/em><\/strong>, una historia de origen jud\u00edo que nos invita a reflexionar sobre c\u00f3mo nos comportamos con las personas mayores. Para ambientarnos, hemos visto una <strong>&#8220;menor\u00e1&#8221;<\/strong>, candelabro que se utiliza en ciertos ritos religiosos. Esta vez, y dada la moraleja del cuento, la profesora nos ha mandado deberes: portarnos especialmente bien con nuestros abuelos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Hace mucho, mucho tiempo, tanto tiempo que ya casi nadie se acuerda, hubo una vez un rico mercader que ten\u00eda un hijo. A medida que el padre se hac\u00eda mayor, el ni\u00f1o fue creciendo. Cuando el hijo lleg\u00f3 a la adolescencia, empez\u00f3 a trabajar con su padre, y se convirti\u00f3 tambi\u00e9n \u00e9l en h\u00e1bil mercader. Entonces se cas\u00f3 y tuvo un hijo que lo colm\u00f3 de felicidad.<\/em><\/p>\n<p><em>Pasaron algunos a\u00f1os, y un d\u00eda, el viejo mercader sinti\u00f3 que empezaban a faltarle las fuerzas para seguir trabajando y habl\u00f3 con su hijo.<\/em><br \/>\n<em>&#8211; Creo que ha llegado la hora de retirarme. Todo el mundo me considera un mercader honrado, y conf\u00edo en que sabr\u00e1s mantener el buen nombre de nuestra familia. He decidido darte todo lo que poseo ahora que a\u00fan estoy vivo. Gozar\u00e1s de mis bienes, y de este modo, yo podr\u00e9 disfrutar tambi\u00e9n de tu \u00e9xito en los negocios. Estoy seguro de<\/em><br \/>\n<em>que me dar\u00e1s todo lo que necesite.<\/em><br \/>\n<em>&#8211; \u00a1Por supuesto que s\u00ed, padre! \u00a1No sabes cu\u00e1nto agradezco lo mucho que conf\u00edas en m\u00ed!<\/em><\/p>\n<p><em>Al principio, el hijo honraba a su padre, y le contaba cada paso que daba en su negocio. Muchas veces le ped\u00eda consejo, y el padre lo ayudaba encantado. Con el tiempo, sin embargo, el hijo dej\u00f3 de darle explicaciones al padre y de buscar su consejo. Incluso le aburr\u00eda o\u00edrlo, as\u00ed que, cuando el anciano le hablaba, el hijo no le hac\u00eda el menor caso.<\/em><br \/>\n<em>Un d\u00eda, el hijo interrumpi\u00f3 a su padre cuando estaba hablando y le dijo de muy malos modos:<\/em><br \/>\n<em>&#8211; \u00a1Deja de decir tonter\u00edas! \u00a1S\u00e9 muy bien c\u00f3mo dirigir mis negocios, y no necesito tus consejos! \u00a1Me he cansado de o\u00edr tus bobadas, y no tengo ganas de aguantarte m\u00e1s, as\u00ed que tendr\u00e1s que marcharte!<\/em><br \/>\n<em>El padre le pregunt\u00f3 extra\u00f1ado que ad\u00f3nde iba a ir. Era demasiado viejo para dejar su casa\u2026 <\/em><br \/>\n<em>-Eso no es asunto m\u00edo. Y recuerda que esta casa ya no es tuya. Tendr\u00e1s que irte al amanecer, o de lo contrario har\u00e9 que te echen.<\/em><br \/>\n<em>El anciano, pues, no tuvo m\u00e1s remedio que marcharse de casa. Desde aquel d\u00eda, se dedic\u00f3 a pedir limosna por la calle.<\/em><\/p>\n<p><em>Una ma\u00f1ana en que hac\u00eda much\u00edsimo fr\u00edo, el anciano se acerc\u00f3 a la casa que en otro tiempo hab\u00eda sido suya, y vio a su peque\u00f1o nieto jugando en el patio. Hab\u00eda nevado mucho, y el anciano estaba helado. El ni\u00f1o, en cambio, se lo estaba pasando en grande con la nieve. En cierto momento, mir\u00f3 hacia la calle y vio a un anciano que no le quitaba la vista de encima. El ni\u00f1o se pregunt\u00f3 qui\u00e9n ser\u00eda aquel hombre y por qu\u00e9 rondaba su casa. As\u00ed que se acerc\u00f3 al mendigo y le pregunt\u00f3 qui\u00e9n era.<\/em><br \/>\n<em>-Soy tu abuelo.<\/em><br \/>\n<em>El ni\u00f1o se qued\u00f3 asombrado. \u00bfSer\u00eda verdad lo que estaba diciendo aquel mendigo? As\u00ed que se dirigi\u00f3 a su abuelo y le pregunt\u00f3 si quer\u00eda algo.<\/em><br \/>\n<em>&#8211; Te agradecer\u00eda mucho que le pidieras a tu padre una manta para abrigarme. Ha nevado mucho, y estoy muerto de fr\u00edo.<\/em><br \/>\n<em>El ni\u00f1o corri\u00f3 al interior de la casa y le dijo a su padre que en la puerta hab\u00eda un viejo que dec\u00eda que era su abuelo, y que ten\u00eda tanto fr\u00edo que le hab\u00eda pedido una manta.<\/em><br \/>\n<em>\u00a1Seguro que se hab\u00eda equivocado!<\/em><br \/>\n<em>El padre se qued\u00f3 pensativo un momento, y respondi\u00f3:<\/em><br \/>\n<em>&#8211; Hay una manta vieja en el desv\u00e1n, dentro de un ba\u00fal. D\u00e1sela a tu abuelo si quieres.<\/em><br \/>\n<em>El ni\u00f1o subi\u00f3 al desv\u00e1n a todo correr, y se pas\u00f3 all\u00ed tanto rato que el padre empez\u00f3 a extra\u00f1arse. Temiendo que le hubiera pasado algo malo, fue a buscarlo. Al llegar al desv\u00e1n, vio que el ni\u00f1o estaba cortando la manta con ayuda de un cuchillo.<\/em><br \/>\n<em>&#8211; \u00bfQu\u00e9 haces, hijo?<\/em><br \/>\n<em>-Estoy cortando la manta en dos para darle la mitad al abuelo.<\/em><br \/>\n<em>&#8211; \u00bfY qu\u00e9 vas hacer con la otra mitad?<\/em><br \/>\n<em>-La guardar\u00e9 para ti. Cuando te hagas viejo y tengas que mendigar en la calle, en medio de la nieve, te dar\u00e9 esta mitad de la manta para que puedas calentarte.<\/em><br \/>\n<em>Al o\u00edr aquello, el padre se estremeci\u00f3. Baj\u00f3 la escalera corriendo y cruz\u00f3 la casa en direcci\u00f3n al patio. Cuando sali\u00f3 al exterior, ten\u00eda los ojos llenos de l\u00e1grimas. Su anciano padre le estaba esperando, completamente quieto, en mitad de la nieve. Primero lo abraz\u00f3, y luego le dijo:<\/em><br \/>\n<em>&#8211; Perd\u00f3name, padre, por favor. Tendr\u00eda que estarte agradecido y honrarte de por vida por todas las cosas que me has dado. Te prometo que a partir de ahora todo cambiar\u00e1.<\/em><br \/>\n<em>Entra en tu casa, por favor.<\/em><br \/>\n<em>Desde aquel momento, en efecto, todo cambi\u00f3. El anciano perdon\u00f3 a su hijo y volvi\u00f3 a vivir en la casa. Aquella noche, mientras el abuelo se calentaba ante el fuego de la chimenea, su nieto se acerc\u00f3 para sentarse a su lado. Llevaba con \u00e9l las dos mitades de la manta. El anciano agarr\u00f3 una y se la ech\u00f3 por encima al ni\u00f1o. Despu\u00e9s, agarr\u00f3 la otra y se tap\u00f3 con ella.<\/em><br \/>\n<em>Y color\u00edn colorado, este cuento tan bonito ha terminado.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En La hora del cuento hemos explicado un cuento llamado &#8220;La mitad de la manta&#8221;, una historia de origen jud\u00edo que nos invita a reflexionar sobre c\u00f3mo nos comportamos con las personas mayores. Para ambientarnos, hemos visto una &#8220;menor\u00e1&#8221;, candelabro que se utiliza en ciertos ritos religiosos. Esta vez, y dada la moraleja del cuento, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":6727,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[84,4,322,29],"tags":[323],"class_list":["post-6726","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alumnes","category-eso-1","category-la-hora-del-cuento","category-portada","tag-contes"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6726"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6726\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6740,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6726\/revisions\/6740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6727"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/ies-ramonbarbat-vilaseca\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}