{"id":870,"date":"2021-03-03T14:41:28","date_gmt":"2021-03-03T13:41:28","guid":{"rendered":"http:\/\/agora.xtec.cat\/cfpapaucasals\/?p=870"},"modified":"2021-03-03T14:43:14","modified_gmt":"2021-03-03T13:43:14","slug":"relat-breu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfpapaucasals\/general\/relat-breu\/","title":{"rendered":"Relat breu"},"content":{"rendered":"<h2><strong>El Evangelio seg\u00fan Islero<\/strong><\/h2>\n<p>Pr\u00f3logo del autor:<\/p>\n<p>Este relato corto es el primero que hago en mis 65 a\u00f1os de vida terrenal. Tiene su origen en la clase de inform\u00e1tica de CFA Pau Casals. \u00danica Instituci\u00f3n con programas formativos individualizados y orientativos para la reinserci\u00f3n del preso.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica del ejercicio inform\u00e1tico consist\u00eda en buscar en la red una p\u00e1gina con un tema determinado y exponerlo en formato Word.<\/p>\n<p>Eleg\u00ed la pol\u00e9mica sobre las corridas de toros. Esta controversia me hab\u00eda tocado la moral hace tiempo, la friolera de 50 a\u00f1os. Me vino a la memoria un examen en la asignatura de Religi\u00f3n donde hab\u00eda que desarrollar el tema: \u201cLa Moral es lo que importa\u201d. Yo escrib\u00ed que el bien o el mal se confund\u00edan con frecuencia dependiendo del dios que nos hab\u00eda sido otorgado a los humanos por el Destino. El profesor, sacerdote, me evalu\u00f3 el trabajo con un cero, cero de hereje sin derecho a reinserci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pues bien, este relato me sirve de protesta a mi excomuni\u00f3n atendiendo a la frase del pensador S\u00e9neca: \u201cPoderoso es aquel que sabe protestar\u201d. \u00bfQue por qu\u00e9 he esperado tanto a mostrar mi protesta, 50 a\u00f1os? La respuesta est\u00e1 tambi\u00e9n en S\u00e9neca: \u201cSi el estado se halla tan corrompido que no hay posibilidad de remediarlo, el sabio evitar\u00e1 esfuerzos in\u00fatiles\u201d.<\/p>\n<p>Mi firme agradecimiento a todo el equipo de profesores de CFA Pau Casals por su tutela en mi reinserci\u00f3n social y en mi continua formaci\u00f3n como persona. Y por darme la oportunidad de que este \u201crelato protesta\u201d se publique en su web.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EL EVANGELIO SEG\u00daN ISLERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 by Josep Cardona i Serrat<\/p>\n<p>En Lora del R\u00edo (Sevilla) pastaba una vaca de vientre llamada Canaria, hermosa en su raza y brava de car\u00e1cter.<\/p>\n<p>En Oto\u00f1o de 1941 Canaria fue fecundada por Murci\u00e9lago, toro cuyo cuerpo varonil era el m\u00e1s vigoroso que un dios creara jam\u00e1s tan robusto y noble que Dios intervino para que fuese indultado en la Plaza de toros de Los Tejares (C\u00f3rdoba).<\/p>\n<p>A los nueve y medio meses del ayuntamiento carnal, Canaria pari\u00f3 un hijo var\u00f3n. En el suelo, el reci\u00e9n nacido parec\u00eda hecho s\u00f3lo de piernas. La madre intentaba ayudarle a alzarse d\u00e1ndole empellones en el hocico, pero, el pobre, aturdido, apenas sab\u00eda hacer movimientos bruscos con la cabeza como si buscase el mejor \u00e1ngulo de visi\u00f3n para entender el mundo donde hab\u00eda ca\u00eddo.<\/p>\n<p>No tuvo que pasar mucho tiempo para que el v\u00e1stago de Canaria diese muestras de sus aptitudes intelectuales y f\u00edsicas; pues ya era capaz de unir un efecto con su causa.<\/p>\n<p>Un d\u00eda en que el cielo azul estaba libre de oscuras nubes, Canaria decidi\u00f3 que era el momento propicio para mugir a su reto\u00f1o de asuntos importantes de la vida. Consigui\u00f3 encontrar un lugar retirado de otras madres, a la sombra de un olivo. Canaria bram\u00f3 con se\u00f1al de llamada. El obediente ternero no tard\u00f3 en acudir al lado de su benefactora.<\/p>\n<p>Canaria, despacio, remarcando bien las palabras, muge:<\/p>\n<p>\u2014Hijo, no intentes comprender antes de tiempo. A partir de ahora ocurrir\u00e1n cosas terribles en tu vida y con tu vida y no podr\u00e9 estar a tu lado. En las horas de dolor que te esperan no me pidas alivio ni consuelo porque el dolor debas beberlo como un remedio amargo que te fortalecer\u00e1. Si vieras lo que te espera al final del camino, ni el dolor te doler\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Entonces, mama, \u00bfqu\u00e9 futuro me espera?\u2014 pregunta el ternero.<\/p>\n<p>\u2014Convertirte en toro de lidia como cualquier otro. Ahora tienes que recorrer un sendero espinoso paso a paso, sin ver m\u00e1s que las piedras y los matojos que hay ante tus pies.<\/p>\n<p>Se produce un silencio, la madre deja que sus palabras se asientes durante un instante. Siente pitidos en los o\u00eddos y empieza a sentir v\u00e9rtigo. Se apoya en el tronco del olivo. Brama un triste suspiro. Coge fuerzas de flaqueza. Mira fijamente a los ojos de su hijo. Entonces, con angustia de una madre que lleva a su hijo al altar de sacrificio, muge:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ojal\u00e1! Pudieses morir como mueren los rumiantes libres. Lo tuyo ser\u00e1 m\u00e1s penoso, pero tiene que cumplirse. Al final de tu camino luchar\u00e1s por tu vida contra alguien que ya no es humano, m\u00e1s bien un ente sediento de sangre, que vive una vida ficticia y que acaba transmitiendo su mal a otros.<\/p>\n<p>El ternero, perspicaz, muge para preguntar:<\/p>\n<p>\u2014Mama, nosotros, los rumiantes, \u00bftenemos un dios que nos proteja?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Claro que s\u00ed, hijo m\u00edo! Todas las criaturas hemos sido creadas por el mismo Dios, lo que sucede es que \u00c9ste nos quita la vida que nos da c\u00f3mo \u00fanica soluci\u00f3n para que el mundo no se detenga, de forma que, al mismo tiempo que gu\u00eda la maco de la espada asesina ofrece el cuello que va a ser degollado.<\/p>\n<p>A los pocos d\u00edas de este di\u00e1logo materno-filial, un grupo de terneros, incluido el hijo de Canaria, fueron arrancados de la c\u00e1lida seguridad de sus madres.<\/p>\n<p>Durante dos d\u00edas enteros, los desamparados terneros gimieron llamando a sus madres. Todos se hab\u00edan hundido en una espesa niebla de desconcierto. No eran conscientes de lo injusta que puede llegar a ser la vida hasta que uno no se encuentra en una situaci\u00f3n en la que no puede cambiar nada.<\/p>\n<p>Sus pensamientos giraban descontroladamente en c\u00edrculo durante horas y no hab\u00edan conseguido hallar la salida de ese terrible carrusel. \u2013Estoy solo, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de m\u00ed?-, se preguntaba cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Ten\u00edan miedo. El miedo brota de la importancia que se siente al sufrir una injusticia. En esos d\u00edas, los terneros estaban juntos, pegados uno al otro, paralizados de horror, de incomprensi\u00f3n, de miedo. Sus corazones lat\u00edan como m\u00e1quinas de vapor. Cada vez m\u00e1s deprisa, cada vez m\u00e1s fuerte, se les hac\u00eda dif\u00edcil respirar.<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda de la separaci\u00f3n maternal, el grupo de terneros fue bautizado y marcado como criaturas de Dios, a sangre y fuego, para que nunca olvidasen quienes eran ellos y qui\u00e9n era el due\u00f1o de sus destinos. Al hijo de Canaria le bautizaron con el nombre de Islero (en consonancia con el nombre de su madre). Y marcado con el s\u00edmbolo A y el n\u00famero 21.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, Islero iba creciendo. El ternero se convirti\u00f3 en becerro y despu\u00e9s en novillo. Pastaba y mug\u00eda su adolescencia sin pena ni gloria. Ya hab\u00eda enterrado definitivamente la esperanza de volver al lado de su madre. Ahora estaba con sus compa\u00f1eros de infortunio; ellos eran su \u00fanico consuelo de la culpa de haber nacido toro en un lugar y en un tiempo de confusi\u00f3n y oscuridad, pues no era otro su pecad original.<\/p>\n<p>No hac\u00eda mucho que Islero hab\u00eda cumplido su quinto a\u00f1o, cuando le prepararon una cunda fantasma (1). Fue retenido contra su voluntad y metido en un caj\u00f3n de madera. Este acontecimiento volvi\u00f3 a superar su capacidad de comprensi\u00f3n. No sab\u00eda de qu\u00e9 el \u201cata\u00fad\u201d hab\u00eda sido subido a un cami\u00f3n para llevarlo a Ja\u00e9n. Dentro del caj\u00f3n se tambaleaba como si estuviese ebrio. Se sent\u00eda devorado por una especie de fiebre. A su alrededor todos los sonidos parec\u00edan desfigurados, como aplastados por alguna fuerza. Inmerso en esa atm\u00f3sfera de confusi\u00f3n esperaba que ocurriera algo. Un pensamiento martilleaba su cabeza \u2013nunca volver\u00e9 a la manada -. Entre aquellas oscuras paredes, un sentimiento de ausencia, de falta, de soledad, era tan fuerte que su coraz\u00f3n gem\u00eda. All\u00ed estaba \u00e9l, solo en su cautividad. Ahora brama fuerte, quiere, que en ese sin sentido, escuchar su primer grito para expresar su dolor e indignaci\u00f3n, -\u00bfpor qu\u00e9 hay tan abominables seres?-, se preguntaba mientras una especie de temor le iban sofocando y desgarrando por la falta de respuesta.<\/p>\n<p>Islero lleg\u00f3 a la Plaza de toros de Linares de madrugada, todav\u00eda de noche. Lo desencajonaron en un peque\u00f1o corral rodeado de altos y gruesos muros de cemento. Se sinti\u00f3 abandonado en una tierra seca y muerta. Aza la vista y halla cierto consuelo. Ve unas luces que asan volando como una peque\u00f1a estrella haciendo caso omiso de lo que sucede abajo. Las luces desaparecen tras el alto muro. Entonces, ve una cara brillante, sin cuello ni torso, suspendida en el cielo, la Luna. \u00a1Ah!, cu\u00e1ntas veces, Ella, hab\u00eda acudido a socorrerle esas noches que sent\u00eda ahogarse, las noches de lluvia que deformaban la realidad y distorsionaban el tiempo. De noche se puede apreciar las maravillas que hay en el cielo y lo que quieren decirnos. Los rumiantes y otras criaturas pueden leer los astros y lo que noche a noche se escribe. De ellos, los astros, se sabe que hay muchas maneras de vivir. Hay muchas maneras de morir. Pero eso no tiene ninguna importancia. Al final s\u00f3lo queda el desierto gal\u00e1xico. La Luna hab\u00eda ayudado a Islero a desvelar misterios y a revelar lo que est\u00e1 oculto. Cu\u00e1ntas veces le hab\u00eda ayudado a perder la conciencia de lo que le rodeaba y le transportaba a mundos que nada ten\u00edan que ver con su encierro. \u00a1Ah, qu\u00e9 ser\u00eda la vida sin las locas historias que inventamos inspiradas por la Luna! Islero se imaginaba que exist\u00edan otros dioses que habitaban otros cielos y que \u00e9l pod\u00eda ir a visitarlos cuando quisiese.<\/p>\n<p>Pero los momentos dichosos no suelen durar, ya lo sentenci\u00f3 el Dios de Abraham inmediatamente despu\u00e9s del episodio de Ad\u00e1n y Eva y la fruta de cierto \u00e1rbol- \u201cos espera una vida de sufrimiento\u201d-. Islero deja de mirar el cielo. Baja su hocico. Observa a su alrededor. La realidad le provoca un s\u00fabito escalofr\u00edo. Siente un vac\u00edo en el est\u00f3mago, se hunde, parece que al caminar arrastra el coraz\u00f3n. Piensa que ser\u00e1 la \u00faltima vez que pueda leer a los astros, ya no podr\u00e1 imaginar ni mugir a sus propios pensamientos. Se entristece de tal forma que se echa a llorar como un ni\u00f1o abandonado. Indefinible sensaci\u00f3n de terror como si su alma estuviese en peligro. Cansado, se desploma sobre la tierra y se queda dormido.<\/p>\n<p>Una vez en sue\u00f1os, se le aparece una masa de materia c\u00f3smica celeste, difusa y luminosa. De esa especie de nube, una voz, mezcla de dulzura y pena, dice:<\/p>\n<p>\u2014Soy tu creador, tu Padre celestial. Dentro de pocas horas vas a luchar contra unos seres que convierten su frustraci\u00f3n varonil en un deseo irresistible de apoderarse de los hijos de otros, y su peculiar amor por ellos se manifiesta de forma depravada, los desangran y los devoran.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 vas a hacer a favor de mi causa?\u2014 pregunta Islero.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Nada!, lo mismo que hice cuando envi\u00e9 a mi hijo a la Tierra para que sembrase el Amor entre mis criaturas y me lo ajusticiaron en p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo es posible que un divino Creador permita que sus criaturas sean maltratadas, asesinadas y comidas?\u2014 pregunta el rumiante.<\/p>\n<p>Lo normal es que las criaturas no hagamos esas preguntas a Dios, bien porque no estamos para o\u00edr la respuesta, o, simplemente, por tener miedo de ella\u2026,pero nuestro protagonista es as\u00ed de atrevido y, adem\u00e1s, est\u00e1 cabreado. Este di\u00e1logo, Creador-criatura, ocurre como si los dos, cada uno en su lugar, lo estuvieran so\u00f1ando al mismo tiempo.<\/p>\n<p>\u2014Hace miles de a\u00f1os anunci\u00e9 que \u201ctodas mis criaturas terr\u00edcolas sufrir\u00edan en vida\u201d. Yo no puedo querer ahora lo que antes quise. Tampoco puedo perdonar los pecados que yo invent\u00e9 y mand\u00e9 cometer. Si lo hiciese, mis criaturas dejar\u00edan de temerme y negar\u00edan mi existencia y poder-, esto fue expresado por el divino en un tono profundo que m\u00e1s parec\u00eda venir de la propia divina conciencia que de la voz que sirve a las palabras.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Desgraciados de nosotros! \u00a1Pobres criaturas inocentes!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1As\u00ed es!, y no tendr\u00e9is remedio. Pero tambi\u00e9n dije que en la muerte os recompensar\u00eda con la vida eterna-<\/p>\n<p>\u2014Si no he entendido mal, t\u00fa haces que la vida sea una sentencia y la muerte una justica y no puedes cambiar esto. No puedo ver en ti nada m\u00e1s que a un \u00fanico carcelero de una prisi\u00f3n donde el \u00fanico preso eres t\u00fa mismo-<\/p>\n<p>\u2014Alabo tu perspicacia. Tu clarividencia es buena-<\/p>\n<p>\u2014Pero esta conversaci\u00f3n es una pesadilla, no quiero seguir so\u00f1ando-<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ignorante! No puedes elegir los sue\u00f1os que tienes. Son los sue\u00f1os los que eligen a los durmientes-<\/p>\n<p>\u2014Pero\u2026 \u00a1me van a matar!, \u00bflo entiendes?-<\/p>\n<p>\u2014No tienes m\u00e1s remedio que luchar contra tu Destino, contra la misma Naturaleza. Sup\u00e9ralos y toma la vida como un combate en el que es vergonzoso ser derrotado, que, aun s\u00ed caes, lucha de rodillas manteniendo la cabeza erguida, no dejes que la forma de morir te averg\u00fcence.<\/p>\n<p>En la madrugada del 28 de agosto de 1947, Islero ya despierto, sab\u00eda que su hora hab\u00eda llegado, lo que se avecinaba, fuera lo que fuese, ser\u00eda real, doloroso y espl\u00e9ndido, como el nacimiento y la muerte, como el amor. Aunque cueste creerlo, la certeza de la muerte pr\u00f3xima le calm\u00f3. Ya no se preguntaba la raz\u00f3n de aquellos juegos absurdos del Destino. Pensaba que si el Poderoso estaba tan corrompido y que no hab\u00eda posibilidad de remediarlo, era de sabios evitar esfuerzos in\u00fatiles.<\/p>\n<p>Plaza de toros de Linares (Ja\u00e9n). Son las 17:30 horas. Se abre una portezuela en el muro que encierra al toro. Islero se asoma, le clavan en lo alto del cuello un estilete con cintas de colores (divisa del ganadero). Suenan clarines, se abre la puerta de toriles. El hijo de Canaria sale a la palestra con determinaci\u00f3n. El sol ilumina la arena pero tambi\u00e9n ciega sus ojos. Da un bramido por la libertad y la justicia que ensordecen el universo. Mira a su alrededor. Hay humanos y sombras movi\u00e9ndose en todas direcciones. Huyen cuando se acerca a ellos, parece que le temen.<\/p>\n<p>Es lanceado por nueve veces (picadores) y apu\u00f1alado en seis ocasiones (banderillas). De su lomo mana sangre a borbotones. Vuelven a sonar los clarines. Lo hacen correr de nuevo doquiera. Se escucha m\u00fasica de marcha, pasodobles.<\/p>\n<p>Por fin se \u00a0\u00a0detiene el provocador trapo rojo. Islero se para tambi\u00e9n, baja la cabeza y cierra los ojos. Su coraz\u00f3n palpita m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites. Se siente debilitado, todo su cuerpo parece pedir clemencia, que le dejen entregado a su angustia.<\/p>\n<p>Apenas tuvo ocasi\u00f3n de ver a su contrincante, cuando un afilado acero se hunde en su pescuezo, siente que un dolor agud\u00edsimo traspasa su coraz\u00f3n. Sus m\u00e1s de 500 Kg. se convulsionan, bambolean como un monigote de palo. Su pecho se llena de sangre. De su boca abierta salen espuma y estertores. Sabor a sangre. Sin resuello, dobla sus rdillas en la arena. Piensa en su vida pero no hay vida en la que pensar. Se le hab\u00edan agotado las energ\u00edas. No quer\u00eda seguir luchando. Todav\u00eda puede alzar la cabeza y observar a su oponente con el cuerpo encorvado hacia atr\u00e1s exhibiendo el escroto que se extiende hasta la mitad del muslo; es una postura grotesca, humillante.<\/p>\n<p>De pronto, Islero, siente como si de alg\u00fan lugar misterioso le inyectasen una extra\u00f1a energ\u00eda. Era como si se estuviese convirtiendo en un nuevo yo, c\u00f3mo si la Naturaleza armonizar\u00e1 todas sus fuerzas en \u00e9l para darle una muerte tranquila y memorable.<\/p>\n<p>Renovado el \u00e1nimo, se levanta y, con arrojo, se lanza hac\u00eda su rival. Le introduce todo el cuerno en el tri\u00e1ngulo de Scarpa (muslo) hasta despachurrarlo. Y al sacarlo, en la punta del asta va clavado un test\u00edculo, que parec\u00eda un huevo, y parte del otro. Despojos musculares, femur y arterias son esparcidos a la arena. El matador de toros es herido de muerte (morer\u00eda en la madrugada siguiente) (2).<\/p>\n<p>Islero vuelve a caer, pero ahora, sobre el cenagoso charco de sangre de su oponente.<\/p>\n<p>El toro de lidia, negro entrepelado, con el n\u00famero 21 ha muerto. El hijo de Canaria y de Murci\u00e9lago ahora es un astro de la Constelaci\u00f3n de Taurus, pero no sufre por ello, del mismo modo que no sufr\u00eda antes de nacer.<\/p>\n<p>(1) Cunda fantasma: ocurre cuando a un preso, sin previo aviso, se le traslada de prisi\u00f3n. Casi siempre es como forma de castigo o para ocultar pruebas de presuntos delitos de la Instituci\u00f3n penitenciaria.<\/p>\n<p>(2) Islero hiri\u00f3 de muerte a Manuel Rodr\u00edguez \u201cManolete\u201d el 28 de agosto de 1947.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Evangelio seg\u00fan Islero<br \/>\nPr\u00f3logo del autor:<br \/>\nEste relato corto es el primero que hago en mis 65 a\u00f1os de vida terrenal. 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