{"id":17933,"date":"2022-12-21T18:45:31","date_gmt":"2022-12-21T17:45:31","guid":{"rendered":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/?p=17933"},"modified":"2022-12-21T18:45:31","modified_gmt":"2022-12-21T17:45:31","slug":"un-viatge-no-triat-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/general\/un-viatge-no-triat-2\/","title":{"rendered":"Un viatge no triat!"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-17946\" src=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1-1024x724.png\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"301\" srcset=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1-1024x724.png 1024w, https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1-300x212.png 300w, https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1-768x543.png 768w, https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1.png 1052w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el marc del centre d&#8217;inter\u00e8s &#8220;Un viatge no triat&#8221;, en qu\u00e8 vam treballar el m\u00f2dul de Moviments migratoris, analitzant-ne els tipus, les causes i altres aspectes relacionats amb les experi\u00e8ncies properes dels nostres alumnes, us volem compartir el relat d&#8217;un dels nostres alumnes, S.C.V.<\/p>\n<p>Esperem que en gaudiu!<\/p>\n<p>&#8220;Aun siendo un ser humano se sent\u00eda inerte cual piedra normal y corriente, la \u00fanica diferencia era que su vida ser\u00eda llevada por otra diferente corriente, un elemento algo impredecible&#8230;<\/p>\n<p>El agua era el nuevo gu\u00eda de su vida, mejor dicho, de su nueva vida en un pa\u00eds diferente, era el sue\u00f1o m\u00e1s ambicioso por lo que arriesgar\u00eda incluso su vida, para conseguir aquello que tanto anhelaba: una nueva vida con oportunidades de futuro&#8230;<\/p>\n<p>Naci\u00f3 en la humilde barraca que fabricaron sus padres, compuesta de adobe, es decir barro y heces de vaca.<\/p>\n<p>Los padres le pusieron de nombre Abidu. El 2 de agosto de 1990 naci\u00f3 en Ghana, una tierra del continente africano. Al a\u00f1o siguiente nacieron sus hermanas Dania y Dunia, las dos gemelas. El padre de Abidu, Abdul, era pescador, y cuando pod\u00eda fabricaba alguna peque\u00f1a embarcaci\u00f3n para vender. La madre de Abidu, F\u00e1tima, trabaj\u00f3 en la confecci\u00f3n y reparaci\u00f3n de las redes de pesca.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de parir a las gemelas, enferm\u00f3 repentinamente. Ning\u00fan m\u00e9dico en la zona pudo salvar su vida, falleci\u00f3 despu\u00e9s de tres d\u00edas luchando por sobrevivir. Abdul tuvo que dejar a sus hijas a los vecinos que, por suerte de su mala suerte, hab\u00eda dos mujeres en plena lactancia. Ellas acogieron con mucho gusto a los beb\u00e9s, haciendo un acuerdo razonable para ellos: ten\u00edan derecho a casar o vender a una de las dos hermanas.<\/p>\n<p>Abidu, con tres a\u00f1os, ya acompa\u00f1aba a su padre Abdul, quien lo cuidaba con mucho esmero y cari\u00f1o. Pasaban los a\u00f1os duramente, trabajando de sol a sol. Cuando Abidu cumpli\u00f3 5 a\u00f1os, aprendi\u00f3 el oficio de su padre. Cumplidos los 6, sab\u00eda pescar solo, con su ca\u00f1a de madera reciclada, fabricada por \u00e9l mismo de los restos que encontraba en la playa.<\/p>\n<p>Pasaron hambre dos a\u00f1os por culpa de la guerra, por culpa de dos clanes rivales, y afect\u00f3 sus vidas duramente; una gran p\u00e9rdida fue la barca de su padre, que fue quemada injustamente por los crueles guerrilleros de otro pueblo cercano.<\/p>\n<p>Se pusieron manos a la obra en la construcci\u00f3n de su nueva embarcaci\u00f3n. Tardaron tres meses en fabricar su nueva barca con materiales reciclados, y le pusieron el nombre de F\u00e1tima, en memoria y recuerdo de su querida madre.<\/p>\n<p>Volvieron a pescar padre e hijo en la mar para tener sustento. Sal\u00edan de madrugada, a las tres para llegar al pueblo a eso de las siete, y as\u00ed vender el pescado capturado. Tambi\u00e9n practicaban el trueque con otros vendedores y donaban un poco para los m\u00e1s necesitados del pueblo.<\/p>\n<p>La vida era dura para Abidu y su padre. Iban pasando los a\u00f1os&#8230; Abidu jugaba, cuando pod\u00eda, al f\u00fatbol con sus amigos. Hablaban tambi\u00e9n del deporte a nivel profesional: era un sue\u00f1o ser jugador de f\u00fatbol europeo. Hablaban del futuro que anhelaban y sent\u00edan incertidumbre en sus vidas. Muchos mayores se marchaban del pa\u00eds arriesgando la vida para conseguir un futuro mejor. Dec\u00edan que algunos desafortunados perd\u00edan la vida en su dif\u00edcil navegaci\u00f3n por el Mediterr\u00e1neo; otros pocos eran los afortunados de superar la dif\u00edcil traves\u00eda con el m\u00e1ximo esfuerzo.<\/p>\n<p>Abidu cumpli\u00f3 los quince a\u00f1os y segu\u00eda trabajando con su padre. Empez\u00f3 \u00e9l mismo el proyecto de construir su propia embarcaci\u00f3n. Su padre le ayudaba recogiendo materiales del mar.<\/p>\n<p>Las hermanas gemelas cumplieron catorce a\u00f1os y los vecinos vendieron a Dania. Dunia fue con su padre el mismo d\u00eda que vendieron a la hermana. Abdul no tard\u00f3 en vender tambi\u00e9n a Dunia. Fue un hombre mayor de cuarenta y tres a\u00f1os quien la compr\u00f3. El trato fue un motor de barco y diez cabras.<\/p>\n<p>Pasaron los a\u00f1os duramente esforz\u00e1ndose para que Abidu se casara. Necesitaban hacer una oferta a la familia de la chica, de la cual Abidu estaba enamorado desde que era un adolescente.<\/p>\n<p>Las cabras del padre de Abidu tuvieron descendencia, ya que el padre ten\u00eda un hermano pastor, y las diez cabras se convirtieron en setenta. Fueron Abidu y su padre a pedir la mano de su amada con cincuenta cabras, que la familia acept\u00f3 sin dudarlo mucho: se casar\u00edan la misma semana. Abidu ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os y su esposa Naya, catorce. Justo un a\u00f1o despu\u00e9s, Naya se qued\u00f3 encinta.<\/p>\n<p>Abidu le hablaba de viajar a Europa para realizar sus sue\u00f1os. Ella le apoyaba en todo, siempre era positiva frente a las adversidades.<\/p>\n<p>Abidu habl\u00f3 con su padre para explicarle su decisi\u00f3n de viajar a Europa, pero su padre le explic\u00f3 que era un viaje peligroso. El d\u00eda que lo decidi\u00f3 coincidi\u00f3, por casualidad, con la fecha de la muerte de su padre, y Abidu asegur\u00f3 que no le pasar\u00eda algo as\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>Fue el d\u00eda tan esperado para la familia de Abidu. Lo ten\u00edan todo preparado: la barca de Abidu reforzada con el motor de su padre acoplado, reservas de agua potable, cecina y pescado ahumado.<\/p>\n<p>Salieron de Ghana a las cinco de la ma\u00f1ana. El padre de Abidu sosten\u00eda el vaso de caf\u00e9 mientras dos l\u00e1grimas cayeron de sus ojos.<\/p>\n<p>Naya estaba de ocho meses de gestaci\u00f3n y ten\u00eda fuertes dolores, pero no dec\u00eda nada para no preocupar a Abidu. Salieron el ocho de agosto con todo su coraz\u00f3n apuntando a Europa.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda Abidu gast\u00f3 cinco dep\u00f3sitos ya que naveg\u00f3 toda la noche. A la ma\u00f1ana siguiente sigui\u00f3 sin descansar nada en absoluto. La noche del segundo d\u00eda no pudo m\u00e1s y se durmi\u00f3. Naya naveg\u00f3 mientras \u00e9l descansaba, pero el motor empez\u00f3 a calentarse&#8230;<\/p>\n<p>Cuando Abidu despert\u00f3, estaba en el agua medio inconsciente. La barca se hab\u00eda hundido y solo se pod\u00edan contemplar maderas ardiendo. Se aferr\u00f3 a un gran madero pensando que lo hab\u00eda perdido todo, lo que m\u00e1s quer\u00eda&#8230; Record\u00f3 cuando de peque\u00f1o juagaba con una piedra y la tir\u00f3 a la deriva. As\u00ed se sent\u00eda \u00e9l aun siendo un ser humano: se sent\u00eda inerte cual piedra normal y corriente, un elemento algo impredecible como el agua con su nuevo gu\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>Abidu estaba destrozado psicol\u00f3gicamente, solo la explosi\u00f3n le dej\u00f3 inconsciente y con quemaduras de tercer grado. Se asust\u00f3 mucho al despertar sin su amada. Pens\u00f3 en lo peor&#8230; Poco despu\u00e9s observ\u00f3 en el horizonte una playa. Empez\u00f3 a recuperar su fuerza.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a mirar al horizonte y escuch\u00f3 el fuerte zumbido de una embarcaci\u00f3n de color rojo. Tambi\u00e9n ten\u00eda cruces en los laterales, gritaban: &#8220;Somos de la Cruz Roja, a tu mujer la encontramos hace unas horas, ella misma nos ha indicado hacia d\u00f3nde estabas!&#8221;<\/p>\n<p>Los dos a bordo empezaron a llorar de alegr\u00eda. De repente, Naya rompi\u00f3 aguas en el barco de la Cruz Roja. El capit\u00e1n del barco se aproxim\u00f3 donde estaban curando a Abidu y le dijo: &#8220;Bienvenidos a Espa\u00f1a, un pa\u00eds de nuevas oportunidades&#8221;. Tambi\u00e9n le dijo: &#8220;Es tu hijo el primer espa\u00f1ol nacido en este barco de salvamento mar\u00edtimo. Enhorabuena, vuestras vidas tienen suerte y un nuevo futuro&#8221;.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-content\/uploads\/usu495\/2022\/12\/piedra-1.png\"><\/a><br \/>\nEn el marc del centre d&#8217;inter\u00e8s &#8220;Un viatge no triat&#8221;, en qu\u00e8 vam treballar el m\u00f2dul de Moviments migratoris, analitzant-ne els tipus, les causes i altres aspectes relacionats amb les experi\u00e8ncies properes dels nostres alumnes, us volem compartir el relat d&#8217;un dels nostres alumnes,&hellip;  <a href=\"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/general\/un-viatge-no-triat-2\/\" title=\"Read Un viatge no triat!\">Llegeix m\u00e9s\u00bb<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":17946,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[1,189,29],"tags":[],"class_list":["post-17933","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general","category-geso","category-portada"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17933"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17933\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17947,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17933\/revisions\/17947"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17946"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/agora.xtec.cat\/cfa-carmekarr\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}